Oda a Meri

Maria.L.

¡Querida mía, con qué compararte!
Con un río: lo supe al mirarte.

Tu voz, tan suave, logra calmar,
En cualquiera consigue paz al hablar.

Un brillo puro como claras aguas,
Cuando miras, a nadie defraudas.

Dicen que la naturaleza es arte,
Mas yo discrepo al poder contemplarte:
Nada hay que sea más importante,
Pues tú eres todo, más fascinante.

Siempre honesta, nunca errante,
Y con un corazón valiente.

Como la propia corriente,
Te muestras siempre transparente.

Sin duda alguna, eres diferente,
Eres especial, única realmente.

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.