UN POQUITO DE TÍ

Kenneth Emilio Vargas Ovalle

Es gracioso el destino.
Un deseo hecho a la última divinidad confiable, tenía que escuchar las súplicas mías.
Es triste, mi alma no cree tal cumplimiento.
Desde mucho siempre pedí amores y nunca escucharon.
Hoy que le pido alejarla de mí, la cumple.
Es la más grande contradicción de mis deseos.
O maldito de ser.
Oh Lucifer, tú escuchaste y cumpliste, no puedo repudiarte aunque duela.

Comentarios +

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Cuando la pluma escribe la unión de las letras hacen versos y el papel dice lo que piensa la mente del que lo plasma estimado Junior
    Saludos afectuosos desde el Norte de España
    El Hombre de la Rosa



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