Las gaviotas rasgaban el ocaso,
trémulo cuando tu piel arrancaron,
y es el despojo quien sigue tu paso.
¿No sabes qué condena te pactaron?
A tus pies, en este mar que me embarga,
Es la playa donde encontré el naufragio,
pues mi sacrificio solo te amarga.
Y es la brisa quien susurra el presagio.
El trecho es muy corto, ya no respiro,
cuando pienso que nadé sin sentido,
la parvada baja, y solo te admiro.
Y estoy en tus brazos y ya nada pido.
-
Autor:
Reneux (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 23 de abril de 2026 a las 16:58
- Comentario del autor sobre el poema: ¿Qué es inevitable e indiferente pese al sacrificio? La existencia sin sentido es una condena, pero aún bajo su condición, somos capaces de encontrar aquellos momentos que nos hacen abrazarla; sí, abrazar la condena que nos hiere, que es indiferente y que es inevitable.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 13
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, Antonio Pais, Salvador Santoyo Sánchez, Mauro Enrique Lopez Z., Jose de amercal

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.