Las gaviotas rasgaban el ocaso,
trémulo cuando tu piel arrancaron,
y es el despojo quien sigue tu paso.
¿No sabes qué condena te pactaron?
A tus pies, en este mar que me embarga,
Es la playa donde encontré el naufragio,
pues mi sacrificio solo te amarga.
Y es la brisa quien susurra el presagio.
El trecho es muy corto, ya no respiro,
cuando pienso que nadé sin sentido,
la parvada baja, y solo te admiro.
Y estoy en tus brazos y ya nada pido.
-
Autor:
Reneux (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 23 de abril de 2026 a las 16:58
- Comentario del autor sobre el poema: ¿Qué es inevitable e indiferente pese al sacrificio? La existencia sin sentido es una condena, pero aún bajo su condición, somos capaces de encontrar aquellos momentos que nos hacen abrazarla; sí, abrazar la condena que nos hiere, que es indiferente y que es inevitable.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 34
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, Antonio Pais, Salvador Santoyo Sánchez, Mauro Enrique Lopez Z., Jose de amercal, Pedro Novoa Pavon Novoa, El Hombre de la Rosa, racsonando, El desalmado

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.