Luis Renedo

Es cuestión de tiempo

Las gaviotas rasgaban el ocaso,

trémulo cuando tu piel arrancaron,

y es el despojo quien sigue tu paso.

¿No sabes qué condena te pactaron?

 

A tus pies, en este mar que me embarga,

Es la playa donde encontré el naufragio,

pues mi sacrificio solo te amarga.

Y es la brisa quien susurra el presagio.

 

El trecho es muy corto, ya no respiro,

cuando pienso que nadé sin sentido,

la parvada baja, y solo te admiro.

Y estoy en tus brazos y ya nada pido.