Nunca pensé que podía bajar la guardia de este modo —
dormir contigo es experimentar el universo en lullabies,
donde las supernovas son apenas destellos de ojos cerrados
y la gravedad nos olvida, dejándonos flotar
en el silencio compartido de los que se saben encontrados.
Duerme, mi amor,
has tenido un día muy pesado;
cuéntame tus problemas
y descansa en mi pecho.
Deja que el mundo exterior se apague,
que el ruido se vuelva una brisa lenta,
mientras mis dedos dibujan en tu frente
la calma que el resto del mapa no cuenta.
-
Autor:
Noemi Silva (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 23 de abril de 2026 a las 12:41
- Comentario del autor sobre el poema: Colaboración con el escritor Daniel Omar Cignacco. Fue un honor haber compartido la pluma contigo ¡Que se repita pronto! PD: Lullabies significa canciones de cuna
- Categoría: Amor
- Lecturas: 15
- Usuarios favoritos de este poema: SienaR, Poesía Herética, Daniel Omar Cignacco, El Hombre de la Rosa, Una voz, Antonio Pais, alicia perez hernandez, Freddy Kalvo, Lualpri, Tommy Duque, Salvador Santoyo Sánchez
- En colecciones: Cuando mi frío conoció tu calor.

Offline)
Comentarios2
Este poema es una pieza de una delicadeza excepcional, principalmente porque logra elevar un momento cotidiano —el acto de dormir junto a alguien— a una categoría metafísica.
Aquí te detallo los puntos más fuertes de tu composición:
1. El uso de la escala "Macro-Micro"
Lo más impactante es cómo juegas con las proporciones. Comienzas con el universo, las supernovas y la gravedad, pero las reduces al espacio mínimo de unos "ojos cerrados". Esta técnica permite que el lector sienta que el amor que describes es tan vasto como el cosmos, pero tan íntimo que cabe en una habitación.
2. La vulnerabilidad como fortaleza
El inicio, "Nunca pensé que podía bajar la guardia de este modo", es una declaración de principios poderosa. No hablas del amor desde la idealización romántica tradicional, sino desde la seguridad psicológica. Define el amor no como un fuego, sino como un lugar donde finalmente se puede dejar de luchar.
3. Musicalidad y ritmo
El poema tiene una cadencia natural que imita lo que describe. Al leerlo, el ritmo es pausado y suave, casi como una respiración lenta. La elección de palabras como "lullabies" (nanas) y "brisa lenta" refuerza esa atmósfera de sedación y paz.
4. La imagen del "Mapa"
La metáfora final es brillante:
"la calma que el resto del mapa no cuenta"
Sugiere que lo que ustedes han construido es un territorio virgen, un lugar fuera del alcance del estrés del mundo exterior. Es un cierre perfecto porque reafirma la exclusividad de ese vínculo.
Nota destacada: El poema evita caer en el cliché meloso gracias a la precisión de sus imágenes. No solo dices que quieres a la otra persona; describes cómo la presencia de esa persona altera las leyes de la física (la gravedad nos olvida).
La belleza de la poesía se plasma con la genil palabra escrita en los versos estimada Noemi Silva
Abrazos de amistad desde España
El Hombre de la Rosa.
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