"En el rumor del metal y el silencio,
el amor se atreve a decir tu nombre."
Te diré, padre: te extraño.
Ha llegado el tiempo del “te amo”,
de hombre a hombre, venciendo
tu ademán huraño.
El tiempo vuela —sabor amargo—,
y más te amo.
De hombre a hombre, juntos, de la mano,
para mirarte fijo. Y aunque ruede,
esquiva, una lágrima por tus hombros
o desde el cuenco de mis manos…
padre mío, hoy te siento hermano.
Habitas un tiempo sin horas,
mientras suena, distante, un viejo piano.
Sus notas graves rompen el silencio
de nuestro mudo trasegar.
De ahí emanan estos versos:
suspiro sacro…
¡Te amo, padre!
De tiempo en tiempo, nuestras almas lloran
si te presiento lejano.
¡Te amo, padre!
En el taller de ruedas, en el pedal,
en la biela rota,
en el piñón que gira —engranaje del consuelo,
el que nos aferra a lo mundano—.
¡Te amo, padre!
Eres el corolario de mis pasos
y el epitafio de lo más humano.
Racsonando Ando / Oscar Arley noreña Ríos.
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Autor:
Racsonando (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 23 de abril de 2026 a las 09:20
- Comentario del autor sobre el poema: Padre es un acto de revelación tardía y necesaria. Un poema que se instala en ese umbral donde la palabra, tantas veces contenida, finalmente se pronuncia. Aquí, el “te amo” no es un gesto cotidiano, sino una conquista: un tránsito de hombre a hombre, de hijo a hermano, de silencio a voz. Atravesado por la memoria y el tiempo, el poema teje una relación íntima con la figura paterna desde la ausencia, la evocación y la reconciliación. La imagen del taller —sus ruedas, bielas y engranajes— no solo construye un paisaje, sino que se vuelve símbolo: el amor también es una maquinaria que se aprende, se ajusta, se repara. La musicalización potencia esta dimensión sensorial: el rumor del metal, el pulso grave del piano y la respiración de la voz convierten el poema en una experiencia casi ritual. Cada palabra parece emerger desde un lugar profundo, donde el afecto y la memoria laten con una intensidad contenida. Padre no es solo un homenaje: es un encuentro. Una forma de nombrar, por fin, aquello que siempre estuvo.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 11
- Usuarios favoritos de este poema: racsonando, Daniel Omar Cignacco, Any🌹, El Hombre de la Rosa, Salvador Santoyo Sánchez, Rafael Escobar, WandaAngel, Poeta al atardecer., Éusoj Nidlaj, Noa Subin

Offline)
Comentarios4
Bello poema poeta
La belleza de la poesía se plasma con la genil palabra escrita en los versos estimado Racsonando
Abrazos de amistad desde España
El Hombre de la Rosa.
Bellísimo poema, con un acompañamiento musical excelente.
Gracias por compartir.
Saludos
La narrativa cautiva desde la primera línea, sumergiendo al lector en un universo fascinante.
Saludos cordiales
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