En dulces brazos me abrigaste
Aquel día en que nací;
solo amor de ti recibí
hasta el día que marchaste.
Con tus manos me guiaste,
me enseñaste a caminar;
tu palabra era mi hogar,
y tu vida me entregaste.
Dedicación y paciencia tuviste
para este inexperto ser;
que no logra comprender
el vacío que dejaste.
Mi mente ha resistido,
sigue intacto tu recuerdo;
por no perderte me pierdo
al aceptar que has partido.
Mi corazón está lastimado,
duermo y sueño contigo;
pues despierto no mitigo
el sentirme desolado.
Agradezco por el tiempo
en que me amaste tanto;
hoy te conviertes en llanto
y en el cielo te contemplo.
-
Autor:
Ely.M. (
Offline) - Publicado: 22 de abril de 2026 a las 00:00
- Categoría: Amor
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: Poesía Herética, Antonio Pais, Lualpri

Offline)
Comentarios1
q.e.p.d. tu amada madrecita, querida Ely.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.