Ely.M.

Mamá

 

​En dulces brazos me abrigaste

Aquel día en que nací;

solo amor de ti recibí

hasta el día que marchaste.

 

​Con tus manos me guiaste,

me enseñaste a caminar;

tu palabra era mi hogar,

y tu vida me entregaste.

Dedicación y paciencia tuviste

para este inexperto ser;

que no logra comprender

el vacío que dejaste.

Mi mente ha resistido,

sigue intacto tu recuerdo;

por no perderte me pierdo

al aceptar que has partido.

Mi corazón está lastimado,

duermo y sueño contigo;

pues despierto no mitigo

el sentirme desolado.

Agradezco por el tiempo

en que me amaste tanto;

hoy te conviertes en llanto

y en el cielo te contemplo.