En él se advertía clara elegancia,
tanto en modales como en su figura.
Procuraba moverse con mesura
distanciado de la extravagancia.
A su paso dejaba la fragancia
de menta, cítricos y de Sakura.
Siempre mantenía la compostura,
lejos de mostrarse con arrogancia.
Oír sus historias era mi anhelo.
Junto a él asistía a los conciertos
y observaba las nubes en el cielo.
En mi tierna infancia fue un buen modelo
que me instruyó a seguir caminos ciertos.
Con un gran amor recuerdo a mi abuelo.
-
Autor:
Nelaery (
Offline) - Publicado: 21 de abril de 2026 a las 09:15
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 23
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, JUSTO ALDÚ, racsonando, Any🌹, Poesía Herética, Antonio Pais, Hernán J. Moreyra, Nelaery, Vientoazul, Noa Subin, El Hombre de la Rosa, Tito Rod, Freddy Kalvo, alicia perez hernandez, Mª Pilar Luna Calvo, Éusoj Nidlaj, Javier Julián Enríquez, Lualpri

Offline)
Comentarios6
Como bien sabes yo veo el fondo de los poemas y lo que me dicen. Está bellísimo. Recuerdo a mi abuelo.
Saludos
Muchas gracias por tu comentario, Justo.
Mi abuelo me cuidaba mucho y me llevaba siempre con él, venía a recogerme de clase...
Seguro que el tuyo fue un gran abuelo, también. No hay duda.
Saludos.
Muchas gracias, estimada Nelaery, por compartir tus versos hacia esa segunda figura paternal, que es el abuelo. Un cordial abrazo.
Muchas gracias por tu comentario. Así eta, un segundo padre.
Un abrazo paterno.
Distinguida y dulce forma de escribir
Recuerdos del abuelo
saludos
Hola, Noa.
Muchas gracias por tu comentario.
Así es. Guardo muchos recuerdos de él, aunque murió cuando yo tenía nueve años.
Saludos.
La poesia es la escritura soberana que la pluma escribe para el placer del que la escribe estimada Bilbaina y fiel amiga Nelaery
Recibe un abrazo de Críspulo desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
Muchas gracias por tu entrañable comentario, Críspulo.
Un abrazo.
Tristemente no pude conocer ni a mi abuelo paternal, ni al maternal. Pero, su escrito me los hace muy presentes. Saludos cordiales y un abrazo, mi querida poeta.
Muchas gracias, estimada amiga Nelaery, por este bello soneto, en el que se puede percibir cómo la figura del abuelo, delineada con una elegancia inherente y una compostura impecable, emerge como un faro de rectitud en la memoria de la infancia. En este sentido, la fragancia sutil que emanaba de su presencia, una delicada combinación de menta, cítricos y flor de Sakura simboliza la delicadeza y la frescura de sus enseñanzas. Así, la voluntad de escuchar sus relatos y compartir momentos de contemplación, ya sea en la solemnidad de un concierto o en la quietud del cielo estrellado, revela el anhelo de una conexión profunda y formativa. En este contexto, el abuelo representa una figura que trasciende lo familiar, convirtiéndose en un modelo paradigmático y un guía que, a través de su ejemplo, ha contribuido a inculcar valores y principios que guían a la voz poética en su camino de rectitud y propósito. Su legado, pues, impregnado de un afecto incondicional, trasciende el tiempo y se convierte en un pilar fundamental en la formación del carácter y la perspectiva vital del yo lírico.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.