El abuelo

Nelaery

En él se advertía clara elegancia,

tanto en modales como en su figura.

Procuraba moverse con mesura

distanciado de la extravagancia.

 

A su paso dejaba la fragancia

de menta, cítricos y de Sakura.

Siempre mantenía la compostura,

lejos de mostrarse con arrogancia.

 

Oír sus historias era mi anhelo.

Junto a él asistía a los conciertos

y observaba las nubes en el cielo.

 

En mi tierna infancia fue un buen modelo

que me instruyó a seguir caminos ciertos.

Con un gran amor recuerdo a mi abuelo.

 

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Comentarios +

Comentarios6

  • JUSTO ALDÚ

    Como bien sabes yo veo el fondo de los poemas y lo que me dicen. Está bellísimo. Recuerdo a mi abuelo.
    Saludos

    • Nelaery

      Muchas gracias por tu comentario, Justo.
      Mi abuelo me cuidaba mucho y me llevaba siempre con él, venía a recogerme de clase...
      Seguro que el tuyo fue un gran abuelo, también. No hay duda.
      Saludos.

    • Hernán J. Moreyra

      Muchas gracias, estimada Nelaery, por compartir tus versos hacia esa segunda figura paternal, que es el abuelo. Un cordial abrazo.

      • Nelaery

        Muchas gracias por tu comentario. Así eta, un segundo padre.
        Un abrazo paterno.

      • Noa Subin

        Distinguida y dulce forma de escribir
        Recuerdos del abuelo
        saludos

        • Nelaery

          Hola, Noa.
          Muchas gracias por tu comentario.
          Así es. Guardo muchos recuerdos de él, aunque murió cuando yo tenía nueve años.
          Saludos.

        • El Hombre de la Rosa

          La poesia es la escritura soberana que la pluma escribe para el placer del que la escribe estimada Bilbaina y fiel amiga Nelaery
          Recibe un abrazo de Críspulo desde el Norte de España
          El Hombre de la Rosa

          • Nelaery

            Muchas gracias por tu entrañable comentario, Críspulo.
            Un abrazo.

          • Éusoj Nidlaj

            Tristemente no pude conocer ni a mi abuelo paternal, ni al maternal. Pero, su escrito me los hace muy presentes. Saludos cordiales y un abrazo, mi querida poeta.

          • Javier Julián Enríquez

            Muchas gracias, estimada amiga Nelaery, por este bello soneto, en el que se puede percibir cómo la figura del abuelo, delineada con una elegancia inherente y una compostura impecable, emerge como un faro de rectitud en la memoria de la infancia. En este sentido, la fragancia sutil que emanaba de su presencia, una delicada combinación de menta, cítricos y flor de Sakura simboliza la delicadeza y la frescura de sus enseñanzas. Así, la voluntad de escuchar sus relatos y compartir momentos de contemplación, ya sea en la solemnidad de un concierto o en la quietud del cielo estrellado, revela el anhelo de una conexión profunda y formativa. En este contexto, el abuelo representa una figura que trasciende lo familiar, convirtiéndose en un modelo paradigmático y un guía que, a través de su ejemplo, ha contribuido a inculcar valores y principios que guían a la voz poética en su camino de rectitud y propósito. Su legado, pues, impregnado de un afecto incondicional, trasciende el tiempo y se convierte en un pilar fundamental en la formación del carácter y la perspectiva vital del yo lírico.
            Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio



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