Un nombre oculto vive en mi latido,
tras la alegría, habita en lo callado;
regresa como pulso demorado
por la herida feroz de lo perdido.
Camino con la carga de otra suerte,
agradezco al destino y su porfía,
mas guardo entre mis labios todavía
besos que no consiguen desprenderte.
Nuestra visión: apenas deja huella,
un hilo que me amarra a lo vivido;
la tarde en que tu nombre fue encendido
arde intacta la luz de aquella estrella.
Bendigo el sueño, pulso persistente,
donde el tiempo se rinde y se deshace;
allí te espero, donde el sol no nace,
para amarte otra vez, secretamente.
Jesús Armando Contreras.
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Autor:
J. del Umbral. (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 19 de abril de 2026 a las 19:08
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema habla de aquello que, aunque pase el tiempo, no se va del todo. Hay recuerdos y nombres que siguen latiendo en silencio, incluso cuando la vida continúa. “El latido silencioso” explora esa presencia íntima que persiste: lo que queda, lo que vuelve y lo que, de algún modo, nunca termina de irse.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais

Offline)
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