El loco y sus locuras
Los locos que se van antes de sus sombras
es porque han leído a Cervantes;
el hijo más quijotesco de los hijos de todo el oro de aquel siglo,
el Quijano Alonso de cincuenta mil años
a cuenta de sus novelas de caballería,
que tal alcornoque de cura y de barbero afilado
hicieron de gran parte de las mismas
una hoguera condenatoria,
a espaldas del hombre que locamente se creía,
magnífico y caballeroso contra gigantes de viento
y socorredor astuto y oportuno
de viejecillas que no podríamos imaginar.
Luz y bella del ingenioso.
Lucero de carne virtuoso.
Hermosa lavadora de su alma en pena fatigada,
labras las horas del insomnio de quien decía
tu nombre entre suspiros y humo de pucheros,
a pesar del seso resentido y alienado,
a pesar de la sobrinita esa,
en cuyas pupilas ardieron las llamas de sus libros,
para él nunca fuiste ni Aldonza ni Lorenzo,
mas sí la cautivadora y peregrina Dulcinea.
Irrealmente bonachón, irrealmente iluso;
irrealizable escudero en tu convicción;
soñador de islas, de ínfulas imposibles,
fuiste noble y evidente lazarillo
en pro de la intempestiva ceguera de tu amo,
cuyas ínfulas de ambición desinteresada
te cogieron de la mano con dirección a Barataria.
¡Sancho! ¡Sancho! ¡Sancho!
¡Si los gatos son pardos
o la segunda puerta que se cierra
para que una séptima se abra a la luz manchega del mundo
es porque al final te volviste más o igual de loco
que tu hidalgo prometedor de riquezas,
más de aventuras con sudor y lágrimas y sangre.
Dicen que fue un domingo de octubre
el hecho acontecido que hizo bailar a las estrellas,
pues había ya nacido un mesías literato
un sol eterno llamado Miguel de Cervantes Saavedra.
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Autor:
Hablador83 (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 19 de abril de 2026 a las 07:15
- Comentario del autor sobre el poema: Un especie de carta de agradecimiento a Don Miguel de Cervantes Saavedra, cuya obra magna y universal me acompañó durante inerminables y frías noches de insomnio, cuando, en una época de sanación espritual recluída, se me pudo permitir leer mientras los otros dormían.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, Mauro Enrique Lopez Z., Antonio Pais
- En colecciones: Locuras transitorias.

Offline)
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