INDIFERENCIA O FALTA DE SENSIBILIDAD

JUSTO ALDÚ


AVISO DE AUSENCIA DE JUSTO ALDÚ
Estaremos ausentes por algún tiempo.

Hay un silencio espeso en la mirada,

que pasa junto al llanto y no lo siente,

la herida abierta, al paso, es ignorada,

y se vuelve un eco mudo e inconsciente.

 

La calle arde en su fiebre abandonada,

y el pan escaso duele entre la gente,

más gira el mundo, pulcro, sin jornada,

cerrando el alma al grito más urgente.

 

Hubo aquel latido hondo en las entrañas,

un fuego que dolía en lo profundo,

temblaba al ver dolor quebrar las cañas

del ego frío que gobierna el mundo.

 

No era doctrina, ley ni torre extraña,

sino un dolor que hacía al hombre humano,

que al ver al otro herido en su campaña

sentía el peso vivo de su hermano.

 

Hoy todo es cifra, cálculo y pantalla,

dolor medido en fríos porcentajes,

la pena ajena apenas si desmaya

en mares breves de fugaces viajes.

 

Se mira el hambre como quien no la halla,

más que un rumor detrás de los paisajes,

y el niño roto en lágrima no estalla

en la conciencia muerta de los trajes.

 

¡Qué lejos queda el pulso que dolía,

la entraña abierta al llanto compartido!

Hoy la piedad se vende en cortesía

y el gesto noble yace desvestido.

 

La fe sin carne en mármol ya se enfría,

la voz sin sangre canta sin sentido,

y el verbo, antaño viva llama, ardía,

hoy es signo tan hueco y repetido.

 

Mas, bajo el polvo, late una memoria,

un resto fiel que aún no se ha rendido,

rescoldo vivo en medio de la escoria,

susurro antiguo que no ha sido herido.

 

Quizá en la grieta vuelva aquella historia

de un dolor que nos haga estar unidos,

y el mundo, al fin, rompiendo con su euforia,

aprenda a ver lo que dejó escondido.

 

JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026

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Comentarios8

  • Antonio Pais

    Justo, poeta:
    Mas, bajo el polvo, late una memoria,
    un resto fiel que aún no se ha rendido,
    rescoldo vivo en medio de la escoria,
    susurro antiguo que no ha sido herido.

    Quizá en la grieta vuelva aquella historia
    de un dolor que nos haga estar unidos,
    y el mundo, al fin, rompiendo con su euforia,
    aprenda a ver lo que dejó escondido.

    Bajo el polvo, tu palabra late fuerte,
    un resto fiel que no se ha perdido,
    tu verso habla de lo que está oculto,
    unirnos es lo que has decidido.

    No es el saber lo que hace al poeta,
    sino el sentir que nunca ha muerto.

    ¡Buen fin de semana!
    Tommy

    • JUSTO ALDÚ

      Así es mi estimado Antonio.;Muchísimas gracias por tu lectura y comentario.

      Saludos

    • Rafael Parra Barrios

      Poema sociológico que escruta la injusticia y la indiferencia que anda suelta por la calle y que funciona como una forma de conciencia social. Aplausos desde San Felipe, Venezuela, por tan cautivador poema 🖊️ amigo Justo Aldú ✨

      • JUSTO ALDÚ

        Tienes toda la razón estimado.
        Muchas gracias por tu visita y comentario.

        Saludos

      • Lualpri

        Justo...
        Excelentes letras que hacen mención a la injusticia que de alguna manera pulula por todo el mundo.
        Gracias por compartirlas y muy buen fin de semana.
        Un abrazo.

        • JUSTO ALDÚ

          Muchas gracias amigo Luis por tu visita, lectura y amable comentario. Tienes toda la razón.

          Que la pases bien hermano.

        • El Hombre de la Rosa

          Genial y preciada forma de escribir tus hermosas letras estimado Panameño y fiel amigo Justo Aldú
          Saludos desde el Norte de España
          El Hombre de la Rosa

          • JUSTO ALDÚ

            Muchas gracias Críspulo por tu visita y comentario.

            Saludos.

          • CARMEN DIEZ TORÍO

            Querido amigo: Hoy tu poema aborda un tema que está ahí, presente, y que en muchas ocasiones también he sentido al mirar a mi alrededor: esa falta de empatía que parece imponerse en el ser humano. El dolor ajeno se ha vuelto precisamente eso, ajeno; cuando no hace tanto, quizá con menos recursos y avances, la sociedad vivía de una forma más compartida, donde lo que le ocurría a uno se sentía también como propio. Me parece especialmente acertado el contraste que construyes entre ese latido antiguo, casi visceral y encarnado, y el mundo actual dominado por cifras, pantallas y distancia emocional. Imágenes como “dolor medido en fríos porcentajes” o “la conciencia muerta en los trajes” tienen una gran fuerza y condensan muy bien esa denuncia.
            El poema, sin duda, es —como todos los tuyos— no solo una pieza bien construida, sino también una invitación a detenerse y mirar la realidad con mayor hondura. Y me gusta especialmente ese final en el que, a pesar de todo, dejas un halo de esperanza, algo que también es muy característico de tu escritura. Gracias, un día más, por compartir algo más que un poema. Feliz sábado. Un abrazo.

            • JUSTO ALDÚ

              Hola Carmen, soy aficionado al fútbol y sigo al Real. Andamos de capa caída por su eliminación de la Champion. Mis contactos en España igual.
              Lo que dices lo veo muy a menudo por doquier. Has señalado con precisión ese contraste entre el latido humano de antes y esta frialdad contemporánea donde el dolor parece diluirse en cifras y pantallas.
              En sí te invita a detenerte y mirar tal como dices con mayor hondura.
              Hace algún tiempo, leyendo a José Ma. Castillo, español, este nos plantea que el núcleo del mensaje de Jesús no está en normas abstractas, sino en la compasión concreta, en la cercanía con los marginados y en una ética profundamente humana. En este enfoque, lo verdaderamente decisivo no es la obediencia ciega, sino la capacidad de aliviar el sufrimiento ajeno, incluso cuando eso rompe esquemas establecidos. Interesante no?
              Por eso cuestiono una religión centrada en el poder o en la culpa, creo firmemente en cambio, una fe vivida desde la misericordia, la justicia y la dignidad. Es, en esencia, una invitación a volver al gesto sencillo pero radical: poner al ser humano —sobre todo al más vulnerable— en el centro.
              Cosas obvias y sencillas, pero a la vez no puestas en práctica, olvidadas y anuladas.

              Muchísimas gracias mi estimada por tu bello comentario. Siempre es grato leerlo.

              • CARMEN DIEZ TORÍO

                Totalmente de acuerdo: desvistamos a las religiones del poder y la culpa y pongamos el amor al prójimo como a ti mismo. Ese es mi mandamiento principal, el que encierra todo: misericordia, dignidad, empatía, etc. Y lo de la Champions también: yo he estado súper atenta. Soy del Real Madrid, siguiendo la tradición de mi casa, jajaja. Pues mi padre, el fútbol era su pasión. Que tengas un maravilloso sábado. Un abrazo

              • Javier Julián Enríquez

                Muchas gracias, amigo JUSTO, por este gran poema, en el que se vislumbra una importante reflexión sobre la deshumanización que puede surgir en un mundo dominado por la frialdad del cálculo y la superficialidad de las apariencias, donde la empatía puede verse reducida hasta convertirse en un vestigio carente de sustancia. En relación con esto, el poema expone que la primacía de la lógica abstracta y la desconexión emocional han tenido un impacto en la capacidad intrínseca del ser humano para sentir y compartir el dolor ajeno. A este respecto, el poema explora la esencia de este lamento, sugiriendo que la modernidad, al poner énfasis en la eficiencia y la objetividad, ha inadvertidamente descuidado la dimensión afectiva y humanista. En esta línea, la metáfora «Todo es cifra, cálculo y pantalla» representa una perspectiva crítica sobre una sociedad que mide el sufrimiento en términos estadísticos, pasando por alto la experiencia personal y la complejidad del dolor. Así, se diría que la transmisión de este mensaje destaca la importancia de reconocer la humanidad en nuestra capacidad de conmovernos ante el sufrimiento del prójimo, entendiéndolo como un reflejo de nuestra propia vulnerabilidad. Por ende, la «herida abierta» del otro, que en el mundo descrito es «ignorada», podría ser el punto de partida hacia una conexión más significativa y una expresión de solidaridad. Considerando todo lo anterior, el poema busca transmitir la importancia de reconectar con esa sensibilidad primordial, aquella que tiene el poder de transformar el dolor individual en un lazo colectivo, fortaleciendo de este modo el tejido social y restaurando el sentido de comunidad.
                Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                • JUSTO ALDÚ

                  Bueno Javier Julián, tu lectura y análisis merece un sincero reconocimiento, porque no te has quedado en la superficie del poema, sino que has descendido a ese estrato donde la palabra intenta volverse conciencia, interpretando con notable precisión esa tensión entre la frialdad del cálculo y la erosión de lo humano, señalando también con claridad cómo la lógica desprovista de afecto puede terminar desdibujando nuestra capacidad de empatía y de eso hay bastante.

                  Me parece especialmente valioso cómo detienes la mirada en esa imagen de lo cuantificable -esa reducción del dolor a cifra- porque ahí radica una de las heridas más silenciosas de nuestro tiempo: cuando lo medible sustituye a lo vivido, y lo vivido pierde su voz. Sin embargo, como bien apuntas, el poema no se instala únicamente en la denuncia, sino que sugiere una grieta posible: esa “herida abierta” que, lejos de ser solo signo de abandono, puede convertirse en umbral hacia el reconocimiento del otro.

                  Tu reflexión sobre la necesidad de restaurar la dimensión afectiva no solo acompaña el sentido del texto, sino que lo amplía, llevándolo hacia una lectura ética que considero esencial. Porque, en efecto, tal vez el mayor riesgo de esta modernidad no sea la tecnología en sí, sino el olvido de la sensibilidad que nos constituye. Como catedrático sabes bien a lo que me refiero.

                  Te agradezco esta lectura tan lúcida, tan bien hilada, y tan comprometida con lo humano. Recibe un fuerte abrazo, con mi estima y aprecio.

                • Freddy Kalvo

                  Muy sentidos versos mi estimado JUSTO ALDÚ. El día de ayer, con esos mismos sentimientos que tú has escrito estos versos, con ese mismo sentir escribí unos poemas también. Uno de ellos he previsto publicarlo el próximo lunes con el título de: "Emociones duales". Es un soneto heroico puro. El segundo lo titulé: "Quizás no deba...", que le he puesto fecha del próximo martes 21 de los corrientes. Este tiene la estructura de un "Romance" y, este día terminé otro que comencé el día de ayer que lo he titulado: "Retoño de amor". Este es un soneto dodecasílabo con hemistiquios 5-7, probablemente lo publique el 22-04-26.

                  En mi opinión, estamos en sintonía con lo que acontece en el mundo y, como personas que gustan de las letras no podemos ni debemos volvernos indiferente a lo que pasa a la humanidad entera. Humanos somos, pero no todos somos humanos...

                  Un abrazo fraterno mi estimado JUSTO ALDÚ.

                  • JUSTO ALDÚ

                    Muchas gracias por tu lectura y comentario Freddy, por supuesto que los leeré, los comentaré y seguiré publicando en total sintonía porque pienso que vivimos tiempos muy exactos y peligrosos además es para el mundo entero, y no solo por lo que pasa en medio oriente.
                    Lo vemos en nuestros respectivos países.
                    Es como una extraña evolución desmedida que se evidencia en nuestros gobernantes.
                    Debo agregarte que cada uno tiene su forma y manera de expresarse. Lo que más te he leído son sonetillos y romances, me place que vayas a publicar heróicos puros y dodecasílabos, etc, como bien sabemos, la poesía ha evolucionado mucho desde aquella rigidez de lo clásico. Hoy día encontramos hasta Jotabés, antipoesía, contemporánea, experimental y demás. Hay para escoger hasta verso libre que es lo que más uso. Y claro, al leer yo no me pongo a contar sílabas acentuadas. Rima y métrica cuando mucho fuera de los alejandrinos. Voy al fondo directo.
                    Correspondo tu abrazo y quedamos a la espera. FREDDY

                  • Violeta

                    Son otros tiempos Justo no se si es el día a día que cada uno tiene , que las cosas toman otro sentido, buen poema para seguir reflexionando, besitos



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