A la niña que no se rindió

Amanda Garcia



 

Pequeña…

sé que te mirabas al espejo

y no entendías por qué dolía tanto existir.

Nadie te explicó

que no eras difícil,

solo estabas sintiendo demasiado en un mundo que sentía poco.

Perdón por todas las veces que pensaste

que desaparecer era la única salida…

yo sigo aquí,

porque tú resististe.

No te salvaron,

te salvaste sola.

Y aunque aún duela,

míranos…

seguimos de pie.

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Comentarios1

  • LOURDES TARRATS


    Hola Amanda,

    Tu poema tiene una honestidad que conmueve. Logras hablarle a la niña interior con una claridad que no dramatiza, sino que ilumina. La idea de “sentir demasiado en un mundo que siente poco” es preciosa y verdadera, y el cierre —ese reconocerse de pie gracias a la propia resistencia— deja una fuerza serena que permanece. Un texto pequeño, pero profundamente valiente.

    Gracias por compartir. Lindo poema.

    Un abrazo envuelto en esperanza, porque:

    Poetas somos...



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