Amanda Garcia

A la niña que no se rindió

 

Pequeña…

sé que te mirabas al espejo

y no entendías por qué dolía tanto existir.

Nadie te explicó

que no eras difícil,

solo estabas sintiendo demasiado en un mundo que sentía poco.

Perdón por todas las veces que pensaste

que desaparecer era la única salida…

yo sigo aquí,

porque tú resististe.

No te salvaron,

te salvaste sola.

Y aunque aún duela,

míranos…

seguimos de pie.