Ensueños
Nos amábamos. Sí, nos amábamos.
Nuevamente nuestros cuerpos pegados,
el vapor de la habitación nos acariciaba,
y de placer, con besos nos desgarramos.
Nuestras pieles fundidas y sudadas.
En un ambiente de completa felicidad
a nuestra imaginación le pusimos alas,
porque ya nadie podría separarnos,
porque solo éramos nosotros y la nada.
No recuerdo ni quiero recordarlo,
pero luego de un largo día de soledad
hoy vuelvo a tenerte aquí, a mi lado.
Ya no importa si todo es mentira o verdad,
pues con dulzura mi corazón has embriagado
y en mis ojos ya no hay lágrimas por esperar.
Amor ¿donde has estado?
¿En otra incierta realidad?
¿En otro doloroso sueño
como al que me has condenado?
¡Ho amor, vuélveme a mirar!
Si es necesario mantendré los ojos cerrados.
Pero no te eches de mi mente a volar.
Porque sin este sueño, lo sé, estaré acabado.
¡No, por favor! No quiero volver a despertar
para saber que en realidad nunca has estado.
¡Por favor sueño! ¡Vuélveme a tomar!
No permitas que crea que me has engañado,
que sigo aquí triste, en este vacío, en esta infinidad
que es más grande desde que se ha alejado.
¡Por favor Dios! Devuélveme la felicidad
esa que solo en sueños he alcanzado.
Quiero dormirme y no despertar jamás
No quiero despertar solo y seguir respirando
de este aire vacío que me tortura más y más.
¡Por favor Dios! Sé que es en vano
que te pida que me regreses atrás
total la perderé en el destino marcado.
Pero sí puedo pedirte al orar
que no me dejes aquí delirando.
¡Llévame contigo! Llévame al más allá!
Donde su recuerdo no me esté rondando.
¡Llévame! Ya no quiero esperar.
Ya no quiero vivir soñando.
Si vivir sin ella, es vivir en soledad,
no es vivir, no quiero la vida que me has dado.
Perdóname por ser tan cobarde,
perdóname eterno padre,
pero a vivir sin ella no me he animado.
¡Dios! Si sabes que sufro
por qué no me quitas este dolor tan oscuro,
este dolor que no puedo tener olvidado.
¡Dios mío! Si me vas a dejar en la vida
No me quites el sueño que me has prestado
y devuélveme las ganas de mirar
todo lo hermoso que has creado.
Permíteme tener conmigo
ese amor que siempre he amado.
Déjame conservar en mis noches
este sueño que me mantiene parado.
Permíteme como le permites a la luna
la compañía de las estrellas allá en lo alto,
como le permites a la ruta
alcanzar su horizonte más lejano.
Para que no sean tan tristes las madrugadas
y sienta de nuevo en mí las ganas
de amanecer aunque ella no esté a mi lado.
Autor: Elhen Amorado
-
Autor:
Elhen Amorado de Lahvida (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 17 de abril de 2026 a las 01:16
- Comentario del autor sobre el poema: Este es otro de mis poemas escritos a mis quince o dieciséis años. Lo copié textualmente para captar la esencia fiel del tormento que me había generado un desamor a mis jóvenes años. Es un poema oscuro, es un grito desgarrado, es el reclamo de la finitud de un tormento. Increíble, como lo nuevo, lo dulce, lo erótico o la ternura apenas descubierta, puede alterar tanto a un ser humano, al punto de desear la muerta ante la falta. La adicción que puede provocar ese descubrimiento y esa explosión de sensaciones nuevas, denominado amor y el tormento de la abstinencia. Pero sobreviví, aquí estoy intentando contar mi experiencia primitiva. Por lo visto, cuando me inspiraba me costaba ponerme breve. Espero sepan disculpar y no aburrirse de mis letras mal escritas de juventud.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 5
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Poesía Herética
- En colecciones: Letras mal escritas.

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.