Hay un alguien
Recuerdo aquella tarde azul,
cuando cambié el calor del verano
porque la calidez la ponías tú.
Fue con el sol ocultando,
algo nuevo sacudió la quietud,
en nuestros pechos gravitando
el amor nos bautizó con virtud.
Vuelvo atrás el recuerdo,
lejos, pero no se olvida su luz,
la vida se estaba manifestando
poniéndome delante el destino y tú.
Él me enseñó tu forma de amar
y entendí que estaba a tu lado.
Pero de la misma forma nos separó
y una herida dolor hizo sangrar.
Desde tan pronto plomizo se volvió,
desde tu falta, todos los días helados.
La soledad que siento no la decidimos,
lo que nos aleja también te pone triste.
Es otro quien el corazón nos divide
que una vez fue solo compartido.
Nuestras lágrimas mojan por los dos.
El rocío dulce de tus labios daban la vida,
llenaban este vacío que otro eligió,
que tan temprano en nuestra historia
involuntario habita con fuerte presión.
Acabábamos de descubrir lo dulce,
rápido tocó degustar horas insípidas.
La luna que nos prometimos
esta noche no ilumina,
solo daba luz por este amor
que la soledad a cambio se llevó
y no me cambió por nada.
La arrancó de mis noches.
Cuando llega la claridad del alba
el sol se sienta sobre el tejado en ayunas,
no quiero que con luz me de nunca,
solo quiero sobre mí tu mirada,
la lumbre que el soplo del odio apagó.
Y el mal en la profundidad de ese alguien
la tempestad insufló en nuestros adentros,
agitando el mar cuando estaba sereno.
Debemos buscar una ventana
para cautelar nuestros espíritus.
Ese alguien nos acecha y es externo.
Y ese abismo que torna todo oscuro
no debe espejarse en nuestros minutos,
debe ser nuestro el añil del cielo
Autor: Elhen Amorado
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Autor:
Elhen Amorado de Lahvida (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 14 de abril de 2026 a las 23:36
- Comentario del autor sobre el poema: Este es otro de los poemas que escribí en mi adolescencia. Ese alguien que nos dividía era quienes nos cuidaban y determinaban qué debíamos hacer con nuestro amor apenas descubierto (o mejor dicho, qué no debíamos hacer), y eso nos amargaba la existencia. Nos daba a probar el gustito amargo del desamor que nos acababa la vida, cuando recién estaba comenzando.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Poesía Herética, alicia perez hernandez, El desalmado
- En colecciones: Letras mal escritas.

Offline)
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