LA TRAICIÓN 

Elias Castellano

 

 

Y yo que fui mariposa,

estoy muriendo de amor

prisionero de una rosa.

Hoy maldigo su belleza

que me rompió el corazón

despreciando mi nobleza.

 

Ella que juró al amarme

que su piel era mi piel.

Y yo que la respetaba,

en su rosal me enredé

mientras ella me besaba

impudicamente infiel.

 

Y hoy vienen las golondrinas

con sus picos bienhechores

a quitarme las espinas.

 

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