RÍO DE ARENA
Nadie dejó señales donde tú naciste,
ni el hambre pronuncia el nombre de lo que sigue;
algo en el pecho tira —ciego— hacia lo que no existe:
eso que llama sin voz… y sin quien lo dirija.
El tiempo no guarda, no vuelve, no avisa,
es río de arena sin orilla ni nombre;
cada paso tuyo es ceniza y sonrisa,
lo que no regresa es lo único que te nombra.
No hay llegada escrita en ningún muro viejo,
la meta es el hueco que dejaste al pasar;
el único puente no devuelve reflejo:
lo cruza quien sabe que no va a regresar.
Avanza: el incendio no admite permiso,
y el polvo recuerda la forma del pie.
Y aunque el horizonte se apague despacio,
lo viste brillar… sin pedirte que fueras.
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Autor:
Wii (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 10 de abril de 2026 a las 00:02
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 51
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, alicia perez hernandez, Nelly Cevallos - Liora, Daniel Omar Cignacco, Antonio Portillo, Llaneza, El Hombre de la Rosa, Mª Pilar Luna Calvo, Hernán J. Moreyra, Antonio Pais, racsonando, EmilianoDR, Mauro Enrique Lopez Z., Pedro Novoa Pavon Novoa

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