Vos que enamorás y yo

Eduardo Villacal (seudónimo)

Vos que enamorás y yo

que siempre supe

que hacía falta tan poco

de vos,

casi nada,

para desbordarme.

 

Que duré

lo que podía durar.

Y ahora apenas dos

o tres trazos tuyos,

que no son siquiera un boceto

o borrador,

alcanzan para derrumbar

todas mis catedrales.

 

Decir que sos

la mujer de mi vida

y a la vez, solo una mujer.

Que no supe

tenerte un poco o apenas.

Que no supe vivirte

a la mitad de la cal y de la arena.

 

Vos que enamorás y a mí

que no me costó

ni un temblor enamorarme,

y que ahora me cuesta todos

los temblores todos,

olvidarte.

 

Claro.

Tenías que ser

tan hermosa.

Siempre tuviste esa belleza

que tuerce los caminos,

que empequeñece las palabras

y altera el orden de las cosas.

 

Pensar

que ya no iba a tenerte en mi vida,

me sacó las ganas de vivir

un poco. Un poco más

que un poco. Al fin y al cabo,

qué proyecto,

qué viaje,

qué promesa,

puede compararse

con el sencillo trabajo

de conocerte día tras día.

 

Tal vez, solo tal vez,

te quise o te quiero.

Pero tengo tantos

talveces, tequises,

tequieros.

Vos que enamorás y yo,

 

como una escultura tuya,

soy lo que dejaron

tus manos cuando se fueron.

Comentarios +

Comentarios1

  • Lincol

    Esto expresa un amor intenso y desbordado que, tras la pérdida, deja al hablante incapaz de olvidar y reconstruirse.

    Saludos cordiales.



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