Sin abandonar mi casa
he viajado hasta un viejo valle entre las montañas.
Con mi cuerpo en la cama
soñé con ser un cóndor que a su nido regresaba.
La cabeza en mi almohada
y volando entre los Andes, he recobrado mi alma.
Amor a la Pachamama
se asienta en mi corazón y me inspira calma.
Aún de madrugada
sobrevuelo bellos poblados quechuas y aimaras.
En la cumbre nevada
Viracocha me observa desde su atalaya.
Y en su bella morada
sostiene el universo con su mirada.
Ya el viaje se acaba,
siento el pulso de la tierra en mi piel cansada.
Y al llegar la mañana
el reflejo del sol incaico en mi ventana.
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Autor:
El desalmado (
Offline) - Publicado: 9 de abril de 2026 a las 08:37
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1
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