Paradoja del rastro… Respuesta para Á. S.
Me llevaste al cielo con tus versos y me mostraste un mundo que no conocía
en mi alma había luz con tu versos y ahora me das una puñalada por la espalda.
Las náuseas son el castigo que me he impuesto por tu desamor.
El pulso lo siento en cada palpito de tu corazón y el mío.
El hambre es de una bestia que se muere de hambre por ti.
¡Más que servida! me siento consentida y atendida en cada verso que me re
No me hagas depósito del asco que debería darte la traición
¡Eso jamás! te amo con devoción porque tú eres mi religión.
Tu rostro es para mí como un altar y no verte es un castigo.
¡Ves, Sigo aquí! porque no puedo vivir sin ti y si me abandonas,
yo te encuentro, porque parece que soy detective siempre te encuentro.
Voy tras tu sombra para saber a dónde vas y veo que voy un lado de ti.
La nada, es nada si tú no estás conmigo y yo no puedo vivir sin ti.
Yo me refugio en tus brazos que es donde siempre quiero estar.
La ironía es que quiero adherirme a tus huesos para ser huso de tu hueso
¡Desperté! Si desperté para hacerme una trasfusión de tu sangre
y sentirte parte de mi sangre, vida, alma y espíritu y estar juntos
Yo te admiro porque tú te agrandas en cada poesía que escribes.
Yo me hago chiquita porque no me considero poeta, poeta eres tú.
Tengo pensamientos y me dicen no hay nada real en ti
Y está comprobado con ‘Aquella Noche’… y me dijiste; ¡no la conozco señora!
Quise amarte hasta enloquecer porque pensé que tú me amabas.
Alicia Pérez Hernández...México
No es la pluma la que escribe, es el alma
Todos los derechos reservados©
Paradoja del rastro
Te puse el cielo en la garganta y te dio náuseas.
Te entregué el pulso, pieza por pieza,
y lo masticaste con el hambre de una bestia ciega.
Te di el sedimento de mis horas
y lo escupiste con el asco del que se sabe servido.
Vomitaste mi devoción directamente en mi cara.
Me deshice de ti.
Me amputé mi propia sombra,
te dejé a la nada,
te negué el refugio de mi carne.
Y qué ironía:
ahora que el silencio te muerde los huesos,
es cuando tu sangre sale a cazar el pulso de mis venas. Despertaste.
Ahora que soy el hueco donde antes hubo incendio,
vienes a buscar la sangre caliente que tú misma despreciaste.
Yo me agrando en el olvido;
mientras tú, tan solo tú,
te pudres en el rincón de un mal recuerdo.
Autor: Álvaro Sampayo
-
Autor:
alicia perez hernandez (
Offline) - Publicado: 8 de abril de 2026 a las 16:35
- Comentario del autor sobre el poema: La traición es lo mas difícil de perdonar solo cuando amas demasiado quieres perdonar. Gracias por sus lecturas y estrellitas
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.