Jamás fui yo. Muy dentro, en lo profundo,
un ímpetu de todo me empujaba,
mas no encontraba el borde de este mundo.
Había tantas lágrimas guardadas,
atrás del cuerpo, mudas, retenidas,
en las cuencas del alma acumuladas.
La lluvia con su ritmo descendía,
hallando una salida necesaria,
una salida que no fuera mía.
Por un momento breve la odiaba,
no por sentir el agua en mis espaldas,
sino por ver que nada me borraba.
Al ver que el cielo su dolor soltaba,
Sentí en mi alma un hondo sufrimiento,
mientras en mí, la pena se quedaba.
Jesús Armando Contreras.
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Autor:
J. del Umbral. (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 7 de abril de 2026 a las 10:43
- Comentario del autor sobre el poema: Comparto con ustedes este poema de arte mayor, estructurado en tercetos de versos endecasílabos. En estas líneas exploro la dualidad entre el mundo exterior y el paisaje interno: cómo la lluvia logra encontrar una salida necesaria, mientras que el sentimiento propio, a veces mudo y retenido, busca aún su propio borde para ser nombrado. Es un ejercicio de introspección sobre aquello que nos empuja desde lo profundo y la búsqueda de una catarsis que no siempre llega con el agua que cae del cielo.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 2

Online)
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