Jesus Armando Contreras.

​El Borde Ausente

Jamás fui yo. Muy dentro, en lo profundo,
un ímpetu de todo me empujaba,
mas no encontraba el borde de este mundo.
 
​Había tantas lágrimas guardadas,
atrás del cuerpo, mudas, retenidas,
en las cuencas del alma acumuladas.
 
​La lluvia con su ritmo descendía,
hallando una salida necesaria,
una salida que no fuera mía.
 
​Por un momento breve la odiaba,
no por sentir el agua en mis espaldas,
sino por ver que nada me borraba.
 
​Al ver que el cielo su dolor soltaba,
Sentí en mi alma un hondo sufrimiento,
mientras en mí, la pena se quedaba.

Jesús Armando Contreras.