No es lo mismo estar solo que habitarme.
La solitariedad no es un cuarto vacío, es una casa con las ventanas abiertas donde el silencio respira sin pedir permiso.
Aquí no duele la ausencia, se acomoda.
Se sienta conmigo a mi mesa como una invitada deseada, que ya sabe dónde guardo los recuerdos.
No hay eco que me asuste, ni sombra que me persiga. Hay un pulso lento, una conversación sin palabras entre lo que fui y lo que todavía no nombro.
La solitariedad es este punto exacto donde no necesito ser visto para existir, donde el mundo deja de empujar y por fin me sostengo.
No es abandono, es elección. Y en esa elección, descubro que no me falta nadie, porque elegir ser solitario, no es estar solo.
Simplemente, me hacía falta yo.
--------------
Rafael Blanco López
Derechos reservados
-
Autor:
Luis Rafael (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 5 de abril de 2026 a las 11:30
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 31
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Salvador Santoyo Sánchez, El Hombre de la Rosa, JuanDumBass, Mauro Enrique Lopez Z., Sergio Alejandro Cortéz, Mª Pilar Luna Calvo

Offline)
Comentarios1
El deseo de amar y ser amado es el Alma de la familia Humana estimado Rafael
Recibe un fuerte abrazo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Absolutamente cierto lo que dices querido amigo. Yo también conozco ese sentimiento. Pero aprender a conocerse a uno mismo y saber estar, es tan importante como lo primero. Un abrazo en la distancia
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.