Laúd de Guijas y Marfil

Javier Julián Enríquez

Con prolija lentitud, vana sombra,
se alza acerba soberbia, inepta y dura,
política oscura que no procura
más que su vano silencio que asombra;


negra de cuervas suma, ruda alfombra,
lisonjas cela bajo su figura,
ora incierta en el tiempo, injusta y oscura,
el derecho humano así ultraja y nombra.

 

Juventud, que del áspero camino
las negras guijas torna en dulce arpegio,
sobre marfil que brilla en fortaleza;

y su riguroso y oscuro destino
transmuta en sonoro y armonioso fuego:
su laúd, emblema de su nobleza.

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Comentarios13

  • Lualpri

    • Javier Julián Enríquez

      Muchas gracias, estimado amigo Luis, por la lectura del poema.
      Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

      • Lualpri

        Recién veo que el mje anterior salió vacío.
        Un abrazo y gracias por tus letras, Javier.
        Feliz domingo de Pascua para ti y los tuyos!
        Abrazo

      • Salvador Santoyo Sánchez

        Estimado amigo Javier Julián, nos presentas un poema acerca de una estructura de poder soberbia, que bajo apariencia de orden, oculta corrupcion e injsticia y desprecio por los derechos humanos.
        Pero la juventud siempre está dispuesta a luchar por lo que está corrompido.
        Gracias por mostrarnos esas letras reflexivas.

        Saludos estimado Javier Julián Enríquez

        • Javier Julián Enríquez

          Muchas gracias, estimado amigo Salvador, por tu análisis tan acertado y valioso.
          Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

          • Salvador Santoyo Sánchez

            👍👍👍

          • JUSTO ALDÚ

            El texto deja entrever desde su primer aliento, una arquitectura de denuncia envuelta en un lenguaje de filiación clásica. La primera estrofa traza un retrato severo del poder: una soberbia que se yergue lenta, casi ritual, pero vacía en su esencia, donde la oscuridad no solo es ambiente, sino intención. La elección léxica —densa, áspera, deliberadamente grave— refuerza esa sensación de peso moral, como si cada palabra cargara el eco de una acusación antigua.

            Sin embargo, el giro hacia la juventud introduce una luz distinta, no ingenua, sino transformadora. Allí el poema encuentra su contrapunto más logrado: frente a la rigidez de lo corrupto, la música; frente a la sombra, la creación. La imagen del laúd es particularmente poderosa, porque no solo embellece, sino que simboliza la capacidad de transmutar lo adverso en armonía, elevando lo humano por encima de lo impuesto.

            Así, el texto no se queda en la crítica, sino que propone una salida: una resistencia estética y ética, donde la nobleza no se hereda del poder, sino que se construye en la sensibilidad y en la acción.

            Saludos Javier Julián

            • Javier Julián Enríquez

              Muchas gracias, amigo JUSTO, por tu valioso y magnífico análisis que pone de relieve la estructura central del poema: «la corrupción del poder político, personificada en la soberbia y la vacuidad, se contrapone a la fuerza redentora de la juventud». «Por su parte, esta irrupción de la juventud, simbolizada por el laúd, introduce una luz transformadora». Así, este poema no es solo una denuncia contra la soberbia de la "inepta Política", sino un testamento de resiliencia por parte de la "Juventud".
              Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

            • LOURDES TARRATS

              Javier Julián, amigo querido:

              Tus versos se alzan con la gravedad y la música de una forma clásica que no imita: renueva. Hay en este soneto una mirada severa y lúcida hacia la sombra humana —esa “política oscura” que nombras con precisión quirúrgica— y, al mismo tiempo, una fe profunda en la capacidad transformadora de la juventud, en su laúd que transmuta lo áspero en armonía.

              Es notable la precisión con la que construyes ese contraste: la soberbia vana, la injusticia que ultraja, la figura oscura que se impone… frente a esa juventud que convierte las “negras guijas” en arpegio, que hace del rigor un fuego sonoro. Ese tránsito que propones —de lo rudo a lo noble, de lo opaco a lo luminoso— no es solo estético: es ético. Es una declaración de confianza en la fuerza creadora del espíritu humano.

              Tu soneto respira una maestría serena: la métrica impecable, la imagen precisa, la cadencia que no se quiebra. Pero más allá de la forma, lo que conmueve es la visión: esa certeza tuya de que, incluso en tiempos de sombra, hay un instrumento que insiste en tocar su verdad.

              Gracias por este poema tan hondo, tan pulido, tan sincero.

              Te envío un abrazo envuelto en luz antigua… porque:

              Poetas somos.

              • Javier Julián Enríquez

                Muchas gracias, amiga Lourdes, por tu valioso y extraordinario análisis que se centra sobre las ideas principales del poema: «esa certeza de que, incluso en tiempos de sombra, hay un instrumento que insiste en tocar su verdad». Al final, la verdadera victoria no consiste en derrotar a la política en su propio terreno de sombras, sino en transmutar su dureza en música.
                Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                • LOURDES TARRATS

                  Poetas somos, amigo.

                  Poetas somos...

                • El Hombre de la Rosa

                  El deseo de amar y ser amado es el Alma de la familia Humana, muy bello tu soneto estimado compatriota Valenciano y fiel amigo Javier
                  Recibe un fuerte abrazo de Críspulo desde Torrelavega
                  El Hombre de la Rosa

                  • Javier Julián Enríquez

                    Muchas gracias, amigo Críspulo. Mi más sincero y profundo agradecimiento por tu estimado y valioso análisis. Tu dilatada experiencia de la vida se puede reflejar de forma digna en tu poesía, que nos hace percibir que cuando miramos a través de sus versos, redescubrimos el mundo con una renovada perspectiva, lo cual es un regalo inestimable.
                    Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio desde València hasta Torrelavega, maravillosas tierras de España

                  • CARMEN DIEZ TORÍO

                    Querido amigo: Tu poema hoy me parece muy trabajado, tanto en la forma como en el fondo. Me gusta el contraste que estableces entre esa “política oscura” y la juventud, que aparece como algo capaz de transformar lo duro en algo más armonioso. Esa oposición le da fuerza al mensaje y mantiene el interés a lo largo del poema. También destaco la musicalidad de los versos y la coherencia en las imágenes, que contribuyen a crear una atmósfera seria y reflexiva. Gracias por compartirlo. Feliz noche. Un abrazo.

                    • Javier Julián Enríquez

                      Muchas gracias, estimada amiga Carmen, por tu valioso y apreciado análisis que aborda los puntos esenciales del poema. Así es, tal como muy bien destacas, esa dicotomía entre la «política oscura» y la juventud, entendida como agente de armonización, revela una dialéctica transformadora. Por lo que la juventud, provista de una capacidad intrínseca para transformar la inflexibilidad de lo establecido, emerge como un agente impulsor que mitiga las tensiones y fomenta la armonía.
                      Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                    • Éusoj Nidlaj

                      Usted es un gran escritor, mi estimado poeta. A jóvenes como yo, nos viene de maravilla leer versos sofisticados y bien estructurados, tanto para aprender en conocimiento cultural como verbal. Saludos cordiales.

                      • Javier Julián Enríquez

                        Muchas gracias, estimado amigo Éusoj Nidlaj, por tu apreciado comentario y análisis. Todo en la vida se aprende poco a poco con la práctica. La vida es como un instrumento que se afina andando el camino. Este poema no solo es una denuncia contra la soberbia de la «inepta política», sino también un testimonio de resiliencia. A través de estos versos se nos enseña que el tiempo del poder es una lentitud estéril, un vacío que intenta asfixiar la voluntad. Sin embargo, la juventud responde convirtiendo el obstáculo en material de construcción. Las «negras guijas» que lastiman los pies en el camino pedregoso no son el final del viaje, sino la materia prima. Al final, la verdadera victoria no consiste en derrotar a la política en su propio terreno de sombras, sino en transmutar su dureza en música. El laúd está listo: las cuerdas están tensas, las clavijas de marfil brillan y, sobre el polvo del camino, la queja se ha forjado en armonía. En este sentido, tengo que subrayar que nosotros, los adultos, también tenemos que aprender de los jóvenes. Claro ejemplo de esto es lo que nos sucedió hace dos años en València, España. Fue encomiable ver cómo los jóvenes mostraron verdadera solidaridad, coraje y valentía ante las dificultades causadas por los eventos del 29 de octubre de 2024, provocados por la terrible DANA que asoló València, en contraste con la evidente inacción de los políticos. «El pueblo solo salva al pueblo» es un veredicto trascendente que emana de esta circunstancia. Por lo que constituye un claro ejemplo de esta lección cívica que se puso de manifiesto en la respuesta de los jóvenes frente a los aciagos acontecimientos derivados de la DANA en València. La juventud, en contraste con la irracionalidad y la ineptitud de la acción política, demostró de manera constante valores intrínsecos de armonía, solidaridad, aceptación y cohesión. Así, la esencia filosófica de la frase mencionada pone de relieve la autonomía y la capacidad de autogestión de los grupos humanos. Ante la falta o insuficiencia de estructuras de apoyo externas por parte de la clase política o institucionales, estas comunidades, en mayoría jóvenes, encontraron en su propia solidaridad y determinación la fuerza para superar las crisis y reconstruir la realidad. Esto implica una reflexión sobre la acción colectiva y la primacía de la acción comunitaria como motor de resiliencia y progreso.
                        Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                        • Éusoj Nidlaj

                          Agradezco mucho el desglose que me compartió, mi estimado poeta. Valorable es la juventud que conserva la resiliencia. Saludos cordiales y un abrazo.

                        • Santiago Alboherna

                          Qué bello soneto Javier, es un placer leerlo. Trae a luz las sombras del poder q tanto afectan, con un halo de esperanza en la juventud, me parece...

                          • Javier Julián Enríquez

                            Muchas gracias, estimado amigo Santiago, por tu análisis y comentario tan acertado. Así es, tal como muy bien señalas, la juventud, como portadora de un aliento renovado y una perspectiva libre de las cargas del pragmatismo cínico por parte de la clase política, emerge como el crisol donde puede forjarse una esperanza genuina. De esta forma, se argumenta la capacidad de la esperanza para transmutar la oscuridad de las élites políticas reinantes en un potencial de cambio positivo, especialmente para aquellos que representan el futuro. Se confía, pues, en que la juventud pueda redefinir el paradigma del liderazgo y la influencia, infundiendo así un espíritu de rectitud y progreso en las estructuras de autoridad.
                            Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                            • Santiago Alboherna

                              que claro, y si, así es, abra q poner fichas en la juventud entonces; aca en mi país esta pasando algo de tu poema. Cordial abrazo

                            • Llaneza

                              Bellas y profundas letras.

                              Un abrazo Javier.

                              • Javier Julián Enríquez

                                Muchas gracias, estimada amiga Llaneza, por tu apreciado análisis.
                                Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                              • MISHA lg

                                muy interesantes tus letras sociopoliticas poeta
                                gracias por compartir
                                negra de cuervas suma, ruda alfombra,
                                lisonjas cela bajo su figura,
                                ora incierta en el tiempo, injusta y oscura,
                                el derecho humano así ultraja y nombra.

                                Juventud, que del áspero camino
                                las negras guijas torna en dulce arpegio,
                                sobre marfil que brilla en fortaleza;


                                besos besos
                                MISHA
                                lg

                                • Javier Julián Enríquez

                                  Muchas gracias, estimada amiga MISHA, por tu estimado análisis.
                                  Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                                • ElidethAbreu

                                  Querido Amigo, tu soneto evoca una imagen profundamente simbólica: la unión de lo humilde y lo precioso en un mismo instrumento. Las guijas, piedras pequeñas, ásperas, comunes, contrastan con el marfil, delicado y valioso. Juntos forman un laúd, es decir, algo capaz de producir música.
                                  Abrazos y feliz fiestas pascuales Javier Julian.

                                  • Javier Julián Enríquez

                                    Muchas gracias, estimada amiga Elideth, por tu análisis de gran valor que destaca un aspecto fundamental de este poema. En primer lugar, plantea una reflexión sobre la naturaleza del poder, la injusticia y la capacidad transformadora de la juventud. Por otro lado, se distingue por su particular equilibrio entre la crítica social y la exaltación de la nobleza espiritual.
                                    Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                                  • zza

                                    La política en manos de poderosos oscuros es peor que la peste! Nada para mejorar más que sus propios intereses, siempre hay una contra parte, es ley de vida, en este caso la juventud ha de contrarrestar sus peores influjos.
                                    Hacen pensar sus magníficos versos llenos de denuncia y poesía.
                                    Encantada de leerlo
                                    Saludos
                                    Zza

                                    • Javier Julián Enríquez

                                      Muchas gracias, estimada Caral-zza, por tu valioso y certero análisis. Como muy bien subrayas, «los políticos no buscan mejorar las condiciones generales, sino que actúan en función de sus propios intereses. En su lugar, la juventud se presenta como un contrapeso necesario para contrarrestar los efectos negativos de la influencia de los poderosos en la política». Un ejemplo cierto de esto es lo que nos sucedió hace dos años en València, España. Fue encomiable ver cómo los jóvenes mostraron verdadera solidaridad, coraje y valentía ante las dificultades causadas por los eventos del 29 de octubre de 2024, provocados por la terrible DANA que asoló València, en contraste con la evidente inacción de los políticos. De ahí, la frase «El pueblo solo salva al pueblo». Considerando esto, la gestión de las catástrofes, llevada a cabo por las élites políticas, ya sean de signo conservador o progresista, plantea una interrogante fundamental: ¿dónde y cómo se registrará la memoria de dichos acontecimientos? La respuesta a esta interrogante se encuentra velada por la falta de un esclarecimiento judicial en los casos al efecto. De este modo, la persistencia de esta opacidad no es meramente accidental; sugiere, en cambio, una dinámica en la que las élites políticas, independientemente de su filiación ideológica, ya sea de izquierda o de derecha, parecen converger en un interés común: el control de la narrativa histórica. En este sentido, el relato de los acontecimientos, la interpretación de los sucesos y la difusión de la memoria colectiva se erigen como instrumentos de poder. La omisión, manipulación y silenciamiento de determinados episodios históricos han sido estrategias empleadas para preservar la imagen de las élites y perpetuar su influencia. En este sentido, la historia se convierte en un campo de batalla donde la verdad se ve sometida a una situación de vulnerabilidad. Esta situación se manifiesta como una estrategia deliberada para mantener el «statu quo». Las élites políticas, conscientes del poder inherente a la narrativa histórica, buscan activamente moldearla a su conveniencia. Por lo que se considera necesario establecer como objetivo primordial el hecho de analizar cómo el control de la forma en que se presenta el pasado puede influir en la percepción del presente y, por ende, en las decisiones futuras. Así las cosas, la manipulación de la historia se erige como un mecanismo que posibilita la justificación de acciones, la legitimación del poder y el silenciamiento de cualquier disidencia que pueda poner en tela de juicio su autoridad. La premisa fundamental que subyace en la oposición de las élites políticas, tanto de izquierda como de derecha, a una narrativa histórica completa y veraz, radica en el temor a la pérdida de control. Una narrativa histórica precisa y objetiva podría destapar errores, abusos de poder y decisiones cuestionables que afectarían su legitimidad. Al distorsionar la narrativa histórica, las élites políticas buscan preservar sus propios intereses y perpetuarse en el poder, al prolongar un ciclo de opacidad y falta de rendición de cuentas. En última instancia, la historia se erige como un instrumento de poder, y la búsqueda de la verdad se convierte en su propósito primordial.
                                      Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                                    • César Flores Ambukka

                                      Tanto sentimiento en una sola piedra....

                                      • Javier Julián Enríquez

                                        Muchas gracias, César, por tu apreciado comentario, que hace que el poema adquiera una nueva perspectiva de interpretación. Así, este poema trasciende la mera crítica a la ineficacia política, que se erige como un manifiesto de la resiliencia juvenil. Por lo que se sugiere una reflexión sobre la naturaleza del poder y su relación con el tiempo, al presentar una demostración en la que la inercia del poder puede generar un ambiente hostil para la voluntad individual. Sin embargo, la juventud, en su respuesta, transmuta esta opresión en un cimiento para la edificación de su propio devenir. Por otra parte, la profunda concentración de emociones y voluntades, comprimidas en momentos de adversidad, al ser canalizadas de manera adecuada, pueden adquirir una solidez y una fuerza notables. Estas emociones y deseos, pues, al ser expresados de manera constructiva, pueden contribuir a la construcción de un nuevo futuro, demostrando de este modo que la adversidad puede ser un desafío que fortalece nuestra resiliencia y capacidad de superación.
                                        Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio



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