EL CANTO DE LOS CANTOS

Elias Castellano

 

 

Las aguas cristalinas de un torrente

son coro angelical de dulces voces,

que a veces sus consejas son feroces,

y otras, de una harmonía sorprendente.

 

Me traen del Cantar de los Cantares

los versos más hermosos nunca escritos.

Se alzan del susurro, a voz en grito

consiguiendo harmonías seculares.

 

Diatónico de un ave cantarina

con fina melodía recamada,

que entre la flora dulce, en fin, divina,

me deja con el alma relajada.

 

No soy el lirio agreste ¡No lo soy!

Ni soy de Salomón la rosa ¡No!

Soy solo un vividor que, ¿cómo no?

Gozo siempre lo hermoso doquier voy.

 

Los verdes prados que mi Dios me ofrece.

Como el gozoso y singular placer

de ver al astro rey en su nacer,

y en su caer, ¡La luna, cómo crece!

 

 

 

 

 

 

 

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Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    El deseo de amar y ser amado es el Alma de la familia Humana estimado Elias de Belalcazar
    Recibe un fuerte abrazo de Críspulo desde España
    El Hombre de la Rosa

    • Elias Castellano

      Es cierto lo de amar y ser amado querido amigo, solamente es, que el hombre es tan complejo, que algunos equivocan los términos...
      Pero yo creo que es mucho mejor adornar todo con metáforas poéticas; ya sabes que un hijo de puta con dinero, puede cubrir sus maldades con un buen vestido. Un abrazo Críspulo.



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