Me sentía olvidado y muerto,
salí en busca de aquel albor
que se viste de blanco cendal,
con aves que trinan al viento
dó el hombre nace sin nombre.
Allí, dó habita el frío Bóreas
y buscan refugio los valientes,
moran gigantes de madera
custodiando la sublime senda
que hizo temblar a mil donceles.
Es allí que me llenaré de gozo
y contemplaré la hermosa vida,
para gritar: ¡soy libre del zurriago!
Dó soltaré mi propio nombre
y seré olvidado como una zarza.
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Autor:
Donalt (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de abril de 2026 a las 08:00
- Comentario del autor sobre el poema: Es una inspiración que me vino mientras subía esta hermosa montaña, fui liberado de mis pensamientos y a mi parecer es alegre.
- Categoría: Naturaleza
- Lecturas: 15
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Mauro Enrique Lopez Z., Éusoj Nidlaj, El Hombre de la Rosa, alicia perez hernandez, Salvador Santoyo Sánchez

Offline)
Comentarios1
La bella poesía entrega con las trovas la esperanza de soñar estimado Donalt
Saludos de Críspulo desde España
El Hombre bde la Rosa
Así es querido amigo, aveces es nuestro único amigo y el que nos entiende sin juzgar.
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