Cuando la noche tiende su manto en el sigilo del alma y los ojos se cierran para recordar la piel, los besos del agitado corazón, la ternura es un eco acostado con el anhelo de la nostalgia, el abrazo un recuerdo sin fin.
Ansiedad del silencio volviendo a la esquina del tiempo donde alguna vez fue cariño concebido.
Luz del querer donde la despedida era un espejismo del imposible.
Calladamente la brisa vuelve con la ausencia del vacío, esa frugalidad de la vida y su sino
Mujer, voz de la almohada resucitando lo mejor de nosotros, pronunciando: no hemos amado en vano
Entonces el amor te traspasa
Te conmueve
Te abraza
Te cobija
Te caes
Y te levantas para seguir caminando.
EH
-
Autor:
ENRIQUE HORNA (
Offline) - Publicado: 3 de abril de 2026 a las 11:09
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 50
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Carlos Baldelomar, El Hombre de la Rosa, alicia perez hernandez, RIVAS JOSE, antonio cuervo, Mauro Enrique Lopez Z., racsonando, Ricardo Castillo., Pedro Novoa Pavon Novoa, Daniel Omar Cignacco, Noa Subin

Offline)
Comentarios2
El amar es como el vacío en la noche, tan llena de estrellas parpadeantes. Excelente poema.
Muchas gracias Jose Rivas por tus palabras. El amar es como bien lo dices, estrellas parpadeando en nuestro propio universo afectivo
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.