Señor mío, Dios eterno,
hoy me acerco con el alma desnuda,
con el peso de mis errores
y el susurro sincero de mi culpa.
Te amo, aunque soy débil,
aunque caigo una y otra vez
en aquello que prometo dejar,
y termino haciendo aún peor que ayer.
Soy pecador, lo sé,
y mi conciencia no me deja mentir,
pero aun así tu misericordia
no se cansa de acudir a mí.
Me perdonas cuando no lo merezco,
me levantas cuando vuelvo a caer,
y en cada prueba que pones en mi camino
siento que me enseñas a creer.
Si el dolor llega, lo acepto,
si el castigo viene, lo recibiré,
porque sé que es justo tu juicio
y que en él también me moldeas con fe.
Mi fe en ti no se rompe,
aunque el camino sea duro y cruel,
porque sé que en cada tormenta
tu mano me vuelve a sostener.
Solo te pido sabiduría,
entendimiento para no fallar,
y una fe firme y constante
que nunca se deje apagar.
Y en mis oraciones, Señor,
no me pongo primero a mí,
te entrego a los que amo y quiero,
para que actúes en ellos… no en mí.
Porque yo, con vergüenza lo digo,
aún lucho por ser mejor,
pero mi corazón arrepentido
late siempre buscándote, Señor.
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Autor:
Israel Rocafuerte (
Offline) - Publicado: 2 de abril de 2026 a las 12:10
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema, para mí, representa una conversación íntima y honesta con Dios, nacida desde la fragilidad humana. No es un texto de perfección, sino de lucha constante: refleja a una persona que reconoce sus errores, que cae repetidamente, pero que no pierde la fe ni el deseo de acercarse a lo divino. Lo más profundo del mensaje es el amor sincero hacia Dios, un amor que no depende de ser perfecto, sino de reconocer las propias fallas y aun así seguir creyendo. Expresa una fe madura, porque no solo acepta las bendiciones, sino también las pruebas y hasta el castigo como parte del crecimiento espiritual. También transmite humildad, ya que pone a los demás por encima de sí mismo en sus oraciones, mostrando un corazón que, aunque se siente indigno, desea el bien para quienes ama. Ese acto revela una gran nobleza interior. En esencia, este poema significa arrepentimiento verdadero, fe inquebrantable y esperanza. Es el reflejo de alguien que, aun sintiéndose pecador, no se rinde en su búsqueda de Dios, y encuentra en Él no solo perdón, sino también guía y propósito.
- Categoría: Espiritual
- Lecturas: 4
- Usuarios favoritos de este poema: El Hombre de la Rosa

Offline)
Comentarios1
La palabra escrita con gracia y pasión envuelven tus letras con el cariño necesaruio para describir poesía estimado Israel Rocafuerte
Recibe un abrazoz cariñoso de tu amigo Críspulo
El Hombre de la Rosa
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