La luna sube despacio
a su trono, y se corona.
Por detrás de los cipreses
observa y cierra su boca,
para no cantar secretos
de gente que los provoca,
y en sus ojillos redondos
nadan poemas y coplas.
Más allá de los olivos
están los montes de nieve.
Allí los fuegos se gestan,
y en el olivar decrecen,
que allí encontré a mi serrana,
y allí le dije, te quiero.
Y eran aceitunas negras
sus ojillos hechiceros.
¡Me la presentó la luna
de entre los aceituneros!
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Autor:
CHIKITO (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 31 de marzo de 2026 a las 14:13
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 10
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, ElidethAbreu, Salvador Santoyo Sánchez, Antonio Pais, Eduardo Rolon

Offline)
Comentarios1
Precioso el poema y el cierre de ensueño.
Gracias Chiquito.
Abrazos.
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