Déjame que te llame,
mujer, que en el bosque apareces,
entre flores y nieves,
brillando tus ojos de fuegos verdes...
Déjame que me asombre,
de los pájaros que andan revolándose,
en tu edén incomparable,
y que llegan en bandadas por tu perfume...
¡Ay, qué dulzura me viertes!
Vente ya por favor, a la flor de mis relieves,
con tu voz clara y leve,
y el amor que tu sonrisa me abre...
Invítame por siempre,
al festín de tus frutas silvestres,
tan exquisitamente,
que a tus años nuevos quiero en adelante...
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Autor:
el brujo de letziaga (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 31 de marzo de 2026 a las 09:52
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 10
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, CARMEN DIEZ TORÍO, Eduardo Rolon, El Hombre de la Rosa, alicia perez hernandez, Alexandra I

Offline)
Comentarios1
Me encantó entrar en tu bosque hoy, Benjamín; ese bosque lleno de magia donde casi se pueden escuchar los pájaros y sentir el perfume de las flores. La verdad es que amo la naturaleza, y perderme en ella es un placer, aunque solo sea por un instante a través de tus versos. Gracias por hacernos soñar con tu magia. Un abrazo y feliz día.
Para mí un bosque es tan sagrado como la catedral de Sevilla o el Vaticano... Le venero.
Gracias por visitarme...un abrazo!
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