Déjame que te llame,
mujer, que en el bosque apareces,
entre flores y nieves,
brillando tus ojos de fuegos verdes...
Déjame que me asombre,
de los pájaros que andan revolándose,
en tu edén incomparable,
y que llegan en bandadas por tu perfume...
¡Ay, qué dulzura me viertes!
Vente ya por favor, a la flor de mis relieves,
con tu voz clara y leve,
y el amor que tu sonrisa me abre...
Invítame por siempre,
al festín de tus frutas silvestres,
tan exquisitamente,
que a tus años nuevos quiero en adelante...
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Autor:
el brujo de letziaga (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 31 de marzo de 2026 a las 09:52
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 17
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, CARMEN DIEZ TORÍO, Eduardo Rolon, El Hombre de la Rosa, alicia perez hernandez, Alexandra I, WandaAngel, Sergio Alejandro Cortéz, Salvador Santoyo Sánchez, Mauro Enrique Lopez Z., Texi

Offline)
Comentarios1
Me encantó entrar en tu bosque hoy, Benjamín; ese bosque lleno de magia donde casi se pueden escuchar los pájaros y sentir el perfume de las flores. La verdad es que amo la naturaleza, y perderme en ella es un placer, aunque solo sea por un instante a través de tus versos. Gracias por hacernos soñar con tu magia. Un abrazo y feliz día.
Para mí un bosque es tan sagrado como la catedral de Sevilla o el Vaticano... Los venero.
Gracias por visitarme...un abrazo!
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