Odiada dolencia asesina,
caminando los senderos
por donde vagabundeo
huyendo de tu influencia,
escucho el eco proscrito
de tus pasos.
Las campanas
del reloj solitario
en la torre campanario
de la catedral lejana,
dentro de sus huecas bocas
mueven sus redondas mazas
dando las perdidas horas
con golpes de sus martillos.
¡ En este invierno de estío
se ha derretido el rocío
con el fuego de tu antorcha.!
JOSE ANTONIO GARCIA CALVO
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Autor:
jagc (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 30 de marzo de 2026 a las 05:46
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 19
- Usuarios favoritos de este poema: Lualpri, Alexandra I, Salvador Santoyo Sánchez, Tommy Duque, Antonio Pais, SienaR, El Hombre de la Rosa, Sergio Alejandro Cortéz, Javier Julián Enríquez

Offline)
Comentarios1
La destreza de tu generosa pluma entrega las palabras a tus preciadas estrofas estimado poeta José Antonio Garcia Calvo
Saludos de Críspulo desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
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