JAGC

ODIADA DOLENCIA ASESINA

 Odiada dolencia asesina,

caminando los senderos

por donde vagabundeo

huyendo de tu influencia,

escucho el eco proscrito

de tus pasos.                          

                     Las campanas

del reloj solitario

en la torre campanario

de la catedral lejana,

dentro de sus huecas bocas

mueven sus redondas mazas

dando las perdidas horas

con golpes de sus martillos.

 ¡ En este invierno de estío

se ha derretido el rocío

con el fuego de tu antorcha.!

 

 

 JOSE ANTONIO GARCIA CALVO