NOELIA CASTILLO RAMOS

Santiago Alboherna

 

"Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados"

                                                      Jesús, Sermón de las Bienaventuranzas

 

NOELIA CASTILLO RAMOS

 

Lágrimas? qué lágrimas? llanto?

Dolor? qué dolor? No hay dolor

No hay tierra, ni cielo, ni amor

No hay llanto o dolor... hay espanto

 

No hay lágrimas; mis ojos secos

Mi corazón está detenido

Hay sólo un débil gemido

Mi espíritu está muerto

 

Qué te hicieron mi Angel, mi amada?

Qué te hicieron las bestias del averno?

Qué te hizo España con su silencio?

Qué te hizo el mundo con su calma?

 

Tu muerte fue la más viva de todas

como un grito sagrado en la noche

cual Espíritu que va de reproche

por toda España y por Europa

 

Ay mi niña, mi dulce niña española!

navegaste sin quererlo el mar más bravo

y en el fondo del mar besó la caracola

el barco hundido de tu corazón angelado

 

Ay españolita! sin duda una España

hoy heló, sin piedad, tu corazón tierno

fue esa España que está en el infierno

del hedonismo y su ególatra maraña

 

Dónde estás mi niña? dónde estás mi Santa? 

Dónde están tus juegos? dónde está tu risa?

y dónde está quién te ayuda? quién te cuida?

Oh qué te han hecho estos monstruos del Africa?

 

Los monstruos han destrozado tu frágil carne

y tus perros guardianes después te comieron

Pido perdón a vos, pido perdón al cielo

aunque poco sirva, ante singular masacre

 

Dónde estaba el Dios de los cristianos?

Dónde estaba tu diligente familia?

Dónde estaba yo y mi propia valía?

Cuando vos te desangrabas sufriendo tanto??? 

 

                   SANTIAGO ALBOHERNA

 

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  • Autor: SANTIAGO ALBOHERNA (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 30 de marzo de 2026 a las 03:00
  • Comentario del autor sobre el poema: Después de la singularidad del sufrimiento de esta chica, Occidente se preguntaba si estaba bien o no la eutanasia con ella. Cómo perdió tanta empatía nuestra sociedad? La pregunta no es sobre la moralidad de la eutanasia; la pregunta es, cuando esta niña vivía semejante martirio, dónde estaban sus padres, dónde estaba su familia, y dónde estaba el Estado Español? Pero claro, nada q arroje luz sobre los culpables es para debatir. Cada pregunta o comentario estúpido que hacemos sobre esta tragedia, la volvemos a cometer. Termino diciendo que esta niña y su calvario lo conocimos, x q Noelia tuvo el coraje de quitarse la vida dignamente y en público. Pero hay millones de Noelias, que siguen sufriendo frente a los ojos de una sociedad que decide ignorarlas; por perversión, narcisismo y comodidad. Dios tenga piedad de Europa...
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 22
  • Usuarios favoritos de este poema: Lualpri, Scarlett-Oru, Tommy Duque, Alexandra I, Any🌹, Antonio Pais, Rafael Escobar, CARMEN DIEZ TORÍO, SienaR, LOURDES TARRATS, El desalmado, El Hombre de la Rosa, Sergio Alejandro Cortéz, Javier Julián Enríquez
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Comentarios +

Comentarios6

  • Lualpri

    Santiago...

    Simplificando tus palabras del comentario de autor, mi opinión personal a cerca de ello, es que a nadie le importa nada, ni siquiera la vida y esto se está viviendo lamentablemente a nivel mundial. Se perdieron casi todos los valores y la moralidad anda a mil metros bajo el suelo.

    Un abrazo y gracias por compartir tus letras.
    Que tengas un buen día.

    • Santiago Alboherna

      LUIS, qerido, gracias mil x tu visita y comentario, con el que coincido plenamnt, aunque desearía disentir, fuerte abrazo

    • Salvador Santoyo Sánchez

      Dónde estaba el Dios de los cristianos?

      Estimado amigo Santiago, no hay que olvidar que Dios, nos ha dado el libre albedrío.
      Por lo tanto, Él no puede intervenir.

      Recibe mis saludos estimado poeta amigo Santiago AlboHerna

    • LOURDES TARRATS

      Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados"

      Jesús, Sermón de las Bienaventuranzas



      NOELIA CASTILLO RAMOS



      Lágrimas? qué lágrimas? llanto?

      Dolor? qué dolor? No hay dolor

      No hay tierra, ni cielo, ni amor

      No hay llanto o dolor... hay espanto



      No hay lágrimas; mis ojos secos

      Mi corazón está detenido

      Hay sólo un débil gemido

      Mi espíritu está muerto



      Qué te hicieron mi Angel, mi amada?

      Qué te hicieron las bestias del averno?

      Qué te hizo España con su silencio?

      Qué te hizo el mundo con su calma?



      Tu muerte fue la más viva de todas

      como un grito sagrado en la noche

      cual Espíritu que va de reproche

      por toda España y por Europa



      Ay mi niña, mi dulce niña española!

      navegaste sin quererlo el mar más bravo

      y en el fondo del mar besó la caracola

      el barco hundido de tu corazón angelado



      Ay españolita! sin duda una España

      hoy heló, sin piedad, tu corazón tierno

      fue esa España que está en el infierno

      del hedonismo y su ególatra maraña



      Dónde estás mi niña? dónde estás mi Santa?

      Dónde están tus juegos? dónde está tu risa?

      y dónde está quién te ayuda? quién te cuida?

      Oh qué te han hecho estos monstruos del Africa?



      Los monstruos han destrozado tu frágil carne

      y tus perros guardianes después te comieron

      Pido perdón a vos, pido perdón al cielo

      aunque poco sirva, ante singular masacre



      Dónde estaba el Dios de los cristianos?

      Dónde estaba tu diligente familia?

      Dónde estaba yo y mi propia valía?

      Cuando vos te desangrabas sufriendo tanto???



      SANTIAGO ALBOHERNA

    • LOURDES TARRATS

      Santiago, hermano.
      Tu texto golpea porque no se esconde detrás de eufemismos ni debates vacíos. Tú pones el foco donde debe estar: en la ausencia de quienes tenían el deber de proteger, en la indiferencia que se volvió costumbre, en la sociedad que mira hacia otro lado mientras una niña se desangra en silencio. Esa claridad moral atraviesa cada línea.
      En el poema, tu voz no describe: arde. Tus versos son un reclamo que nace del amor herido, no del escándalo. Hay una desnudez emocional que no busca conmover por trucos, sino por verdad. Cuando dices que su muerte fue “la más viva”, conviertes el dolor en un llamado que no permite dormir a quien te lee.
      Agradezco la valentía con la que escribes y la compasión que sostiene cada estrofa. Tú no explotas la tragedia: la dignificas. Nombras lo que otros prefieren enterrar. Y en esa honestidad, tu poema se vuelve un acto de memoria y de conciencia.
      Gracias por compartir.
      Te envío un abrazo envuelto en claridad y en fuego, porque:
      Poetas somos...

      • Santiago Alboherna

        hola Lourdes, te agradezco mucho tu valoración. En verdad que sí, que hay muchos, sobre todo poderosos, q quieren ocultar la tragedia. Ojala sirva esta muerte para concientizar y salvar así otras Noelias q estan padeciendo igual o peor suerte. Y no nos distraigamos con vanidades. Gracias nuevamnt x tu visita Lourdes, siempre tan grata, fuerte abrazo.

        • LOURDES TARRATS

          Descifrando, juntos estamos, Hermano: Penas, alegrias, esperanzas, caminos más livianos.
          Gracias por haber regresado a regalarnos palabras.
          Te envío un abrazo envuelto en cariño sincero, porque:

          Poetas somos...

          • Santiago Alboherna

            🙂

          • El Hombre de la Rosa

            La destreza de tu generosa pluma entrega las palabras a tus preciadas estrofas estimado Poeta Santiago Alboherna
            Saludos de Críspulo desde el Norte de España
            El Hombre de la Rosa

            • Santiago Alboherna

              HOMBRE DE LA ROSA, gracias x la visita, abrazo fraterno

            • Javier Julián Enríquez

              Muchas gracias, estimado amigo Santiago, por este emotivo y conmovedor poema que pone de relieve la hipocresía de los poderosos ante las tragedias. Ciertamente, la crítica a la omisión de quienes ostentan poder y desatienden el sufrimiento ajeno refleja una evidente deficiencia ética fundamental en la distribución de la responsabilidad social. Así, la indiferencia ante la adversidad es una manifestación de deshumanización, que suscita una reflexión sobre la complicidad que surge del silencio y la inacción.
              Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio desde València, España



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