Corcel ancestral que golpeas almas
con pasos al viento
de tradición y armonía.
Imponente línea melódica
que marcas el sinuoso flujo
del río de formas,
carácter y cantos.
No hay son que no nazca
y se afiance en la cadencia,
que no se sostenga
al diálogo incólume del tambor.
Eres fraseo que hablas,
lloras,
festejas con tu potencia expresiva.
Repiqueteo que se acopla al cuerpo,
antes que la impertinente razón
la desentrañe.
Como un llamado
que despierta el movimiento
casi involuntario,
eres repuesta orgánica
acumulada en el tuétano de nuestros huesos.
Agitas la memoria muscular
que nos conecta con un origen profundo,
a un continente que hizo del ritmo su hogar.
Acompasas nuestras caderas,
hombros y pies,
fuera de toda rígida partitura.
Brotas en nosotros
como una lengua materna,
anterior a la palabra.
Nos atrapas en la memoria viva,
en códigos
que la ancestral diáspora del ritmo nos heredó.
29-03-2026
© Derechos reservados 2026.
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Autor:
Humberto Frontado (
Offline) - Publicado: 29 de marzo de 2026 a las 11:12
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema es una oda al tambor y a la percusión como lenguajes anteriores a la palabra, capaces de convocar movimiento, emoción y pertenencia cultural.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Salvador Santoyo Sánchez, Mauro Enrique Lopez Z., El Hombre de la Rosa, Sergio Alejandro Cortéz

Offline)
Comentarios1
Cuando la pluma habla sus letras versan en la poesía estimado Humberto
Aludos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
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