Humberto Frontado

DIVINA PERCUSIÓN

 

     Corcel ancestral que golpeas almas

con pasos al viento

de tradición y armonía.

 

     Imponente línea melódica

que marcas el sinuoso flujo

del río de formas,

carácter y cantos.

 

     No hay son que no nazca

y se afiance en la cadencia,

que no se sostenga

al diálogo incólume del tambor.

 

     Eres fraseo que hablas,

lloras,

festejas con tu potencia expresiva.

 

     Repiqueteo que se acopla al cuerpo,

antes que la impertinente razón

la desentrañe.

 

     Como un llamado

que despierta el movimiento

casi involuntario,

eres repuesta orgánica

acumulada en el tuétano de nuestros huesos.

 

      Agitas la memoria muscular

que nos conecta con un origen profundo,

a un continente que hizo del ritmo su hogar.

 

     Acompasas nuestras caderas,

hombros y pies,

fuera de toda rígida partitura.

 

     Brotas en nosotros

como una lengua materna,

anterior a la palabra.

 

     Nos atrapas en la memoria viva,

en códigos

que la ancestral diáspora del ritmo nos heredó.

 

29-03-2026

 

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