En aquella larga espera
subían nubes al Cielo.
Con las canceladas horas
afrontaba mi desvelo
y, salida de la nada,
una sonrisa revelo.
Se acercaba ella tímida,
sin mostrar ningún desvelo;
muy educada me pide
pintar ceniciento el cielo.
Con su adusta compañía
pudimos correr un velo,
juntando las soledades,
pisando juntos el suelo.
No pudimos despedirnos,
por no hacerlo yo me duelo,
y si algún día nos viéramos
pintaríamos otro Cielo.
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Autor:
Joan Vivancos (
Offline) - Publicado: 29 de marzo de 2026 a las 00:24
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 12
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Sergio Alejandro Cortéz, El Hombre de la Rosa, alicia perez hernandez, Gonzalo Márquez Pedregal

Offline)
Comentarios1
Cuando la pluma habla sus letras versan en la poesía estimado Joan
Aludos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Muchas gracias. Un saludo afectuoso Críspulo.
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