No habrá un mañana , ni una noche dorada
serán mis pestañas colgadas en una ventana cerrada
como quien sabe perder y se retira con dignidad
porque quien todo lo da, levanta un altar.
Coseré en mi boca un clavel,
para perfumar mis palabras.
Confesarte lo que duele,
sin herir tu alma blanda.
Desprenderé tinta azul en mis suspiros,
para besarte con humo tibio.
Te daré mis ojos negros
que contrasten con tu blanco.
Estoy perdido en una nota
de un piano que no suena
y la angustia de mi pecho
brotará como canciones de cuna
mi corazón llorará como un pequeño sin cura.
De mi boca te suelto
mi clavel habrá marchito
ya no habrá remedio
mi corazón se asfixiará con tu pelo
y mis manos empujarán
este cuerpo que inventamos,
hacia la cornisa del sueño.
-
Autor:
Vega (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 27 de marzo de 2026 a las 00:22
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.