Loresita

La cornisa del sueño

No habrá un mañana , ni una noche dorada 

serán mis pestañas colgadas en una ventana cerrada

como quien sabe perder y se retira con dignidad 

porque quien todo lo da, levanta un altar.

 

Coseré en mi boca un clavel,

para perfumar mis palabras.

 

Confesarte lo que duele,

sin herir tu alma blanda.

 

Desprenderé tinta azul en mis suspiros,

para besarte con humo tibio.

 

Te daré mis ojos negros

que contrasten con tu blanco.

 

Estoy perdido en una nota

de un piano que no suena 

y la angustia de mi pecho 

brotará como canciones de cuna

mi corazón llorará como un pequeño sin cura.

 

De mi boca te suelto

mi clavel habrá marchito 

ya no habrá remedio 

mi corazón se asfixiará con tu pelo 

y mis manos empujarán 

este cuerpo que inventamos,

hacia la cornisa del sueño.