AVISO DE AUSENCIA DE JUSTO ALDÚ
Estaremos en ausencias intermitentes.
Estaremos en ausencias intermitentes.
El tiempo suena en grietas de la aurora,
como un cristal que insiste en estallar
y en cada instante leve que evapora
deja un eco imposible de callar.
Sus pasos son campanas en la arena,
latidos que no aprenden a volver,
un pulso que en la sombra se encadena
al ritmo que nos lleva a perecer.
Se escucha en el silencio de la herida,
en voces que la tarde ya no nombra,
en cada luz que muere sin salida
y en todo lo que el tiempo vuelve sombra.
Mas queda un hilo tenue en lo perdido:
el tiempo canta y vive en lo vivido.
JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026
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Autor:
JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de marzo de 2026 a las 10:37
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 191
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Antonio Pais, Sergio Alejandro Cortéz, Poesía Herética, Santiago Alboherna, Francisco Javier G. Aguado 😉, Lualpri, LOURDES TARRATS, Mª Pilar Luna Calvo, racsonando, MISHA lg, El Hombre de la Rosa, Tommy Duque, Salva45, Javier Julián Enríquez, 🇳🇮Samuel Dixon🇳🇮, Scarlett-Oru, **~EMYZAG~**, William26🫶, Lucía Gómez, CARMEN DIEZ TORÍO, EmilianoDR, JoseAn100, EVOLA.RL, Jaime Correa, Andy Lakota👨🚀, Classman, Rosario_Bersabe, antonio cuervo, WandaAngel, Carlos Baldelomar, Baltasar tarso, Ricardo Castillo., Mael Lorens

Offline)
Comentarios11
Buenas letras Justo.
Un abrazo.
Muchas gracias Luis por tu lectura y comentario.
Saludos
Justo hermano,
Lo que escribiste tiene una hondura que me toca de cerca. Hablas del tiempo como quien lo ha sentido romperse por dentro: en la aurora que se quiebra, en los pasos que no regresan, en la luz que se apaga sin ruido. Hay una sensibilidad intensa en esa manera de escuchar lo que otros pasan por alto.
Pero lo que más me llega es ese hilo final, tan íntimo: la idea de que lo vivido no se pierde, que incluso lo que duele deja una música propia. Es un recordatorio sereno, casi fraternal, de que el tiempo no solo nos desgasta… también nos sostiene.
Gracias por escribirlo.
Te envío un abrazo envuelto para en cariño ti y la familia, porque:
Poetas somos…
Estaba preocupada, a donde te escondiste por días?
Y es cierto, el tiempo nos sostiene amiga Lourdes. Uno ve y escucha lo que otros pasan muchas veces por alto.
jejej. Estaba aquí amiga. Entro esporádicamente por atender unos asuntitos.
Gracias por tu comentario
poetas somos.
No te pierdas hermano querido, porque me haces falta.
Espero y los "asuntitos" no sean de suma importancia ni por razones de salud.
Te mando un fuerte abrazo y un beso y también a la familia, a quienes quisiera algún día conocer.
Marc también te manda saludos.
Poetas somos...
Como no Lourdes. Saludos
tristes letras de desamor poeta
gracias por compartir
Sus pasos son campanas en la arena,
latidos que no aprenden a volver,
un pulso que en la sombra se encadena
al ritmo que nos lleva a perecer
besos besos
MISHA
lg
Muchas gracias MISHA por tu visita lectura y comentario.
Saludos
Tú bella pluma borda y plasma sobre el papel tus hermosas letras estimado Panameño y amigo Justo Aldú
Recibe un afectuoso saludos de Críspulo
El Hombre de la Rosa
Gracias Críspulo.
Saludos
"Mas queda un hilo tenue en lo perdido:
el tiempo canta y vive en lo vivido."
Preciso y precioso cierre a tu poema intentado hacer reversible lo irreversible.
Saludos
Muchas gracias Fco. Javier por tu visita y comentario amigo.
Saludos
Muchas gracias, amigo JUSTO, por este bello poema, en el que se puede percibir la naturaleza fugaz e inevitable del tiempo, que lo presenta como una fuerza que, si bien se desintegra en instantes efímeros, deja una huella perdurable. En este sentido, la metáfora del cristal, que insiste en estallar y el eco imposible de callar, evoca la persistencia de las experiencias y los recuerdos a pesar de la transitoriedad temporal. Por otra parte, se puede observar cómo los pasos del tiempo, comparados con campanas en la arena y latidos que no retornan, subrayan su avance unívoco y su implacable marcha hacia la aniquilación. Por ende, el silencio de la herida, las voces olvidadas y la luz sin salida son testimonios de su acción destructora, que transforman la existencia en sombra. Sin embargo, el verso final, «el tiempo canta y vive en lo vivido», plantea una reflexión filosófica: la esencia del tiempo no desaparece, sino que se perpetuará a través de lo que se recuerda y se ha experimentado en la memoria y la experiencia humana. Considerando esto, el poema aborda la paradoja temporal, que plantea una reflexión sobre cómo una fuerza de constante transformación puede contribuir a la creación de la permanencia a través de las huellas de lo vivido. Propone que la verdadera trascendencia del tiempo radica en la acumulación y el significado que otorgamos a nuestros instantes.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Gracias por tu lectura. Has señalado con claridad esa doble condición del tiempo: avanza sin detenerse, pero no borra del todo lo que toca.
Me parece acertado cómo entiendes las imágenes como huellas más que como pérdidas absolutas. El poema no intenta negar el desgaste, sino mostrar que algo permanece, aunque cambie de forma.
Coincido también en esa idea final: lo vivido no desaparece, se transforma en memoria, y ahí es donde el tiempo deja de ser solo paso para convertirse en sentido. Un abrazo.
Escucho la armonía cuántica del tiempo, en tus versos, JUSTO ALDÚ
Muchas gracias Claudio, recibe un abrazo de mi parte.
JUSTO
Me encanta tu poema de hoy, querido amigo. Al leerlo y releerlo sentía esa sensación tan honda en la forma en que trabajas el tiempo, no solo como algo que indudablemente pasa y se nos va de las manos, sino como algo que resuena. El eco, las campanas, el silencio… hacen que, más que leerse, sea como si el poema pudiera escucharse. Como cada día, tus imágenes son un auténtico acierto: delicadas, sugerentes y llenas de significado, capaces de quedarse vibrando en quien las lee. Hay en tus versos una mezcla muy hermosa de melancolía y aceptación, como si el paso del tiempo doliera, pero también nos construyera. Y ese final… tan sereno, tan cierto, deja una huella especial, como un susurro que permanece. Gracias por compartir algo tan cuidado y tan lleno de sensibilidad, y por llenar nuestra alma un día más de buena poesía. Feliz día. Un abrazo grande.
Qué gusto leer tu impresión, tan atenta y bien hilada. Has captado muy bien ese pulso del poema donde el tiempo no solo transcurre, sino que deja un eco, casi como si pudiera oírse más que leerse.
Me alegra que esas imágenes —las campanas, el silencio, ese temblor que queda— hayan logrado quedarse contigo. Al final, uno escribe buscando justamente eso: que algo resuene más allá del instante.
También coincido en lo que señalas: hay una mezcla inevitable entre lo que duele y lo que nos forma. El tiempo desgasta, sí, pero también da sentido a lo vivido.
Gracias por tu lectura, por detenerte y por decirlo con tanta claridad. Un abrazo grande.
Amigo, cuantas cosas hermosas dice el viento pasando por tu pluma y tinta.
Un gusto de saludarte Justo y feliz día.
Como no,
Muchas gracias Emiliano por tu visita y comentario.
Saludos
El poema "El sonido del tiempo" de Justo Aldú reflexiona sobre la naturaleza efímera de la existencia humana y el paso inevitable de los años. A través de metáforas sonoras, describes la vida como un eco constante que se encamina hacia un final irreversible. La obra explora la sensación de pérdida y melancolía que surge al observar cómo los momentos presentes se transforman rápidamente en sombras del pasado. Sin embargo, el texto sugiere que la memoria actúa como un hilo conductor que preserva la esencia de lo que ha sido experimentado. En última instancia, se propone que la vida trasciende su propia finitud al quedar resguardada en los recuerdos y en la huella de lo vivido.
Bendecido día.
Muy bien dicho y detallado.
Gracias.
¡Waooo que bello!
👏👏👏
Muchísimas gracias EVOLA.RL.
Te envío un abrazo.
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