Era el ciego más feliz
sobre la faz de la tierra,
exceptuando, -¡cómo no!-,
a Stevie Wonder que es dios.
Cada noche durante el ritual
palpaba todo su cuerpo,
de arriba abajo,
y cada noche con su música
la descubría nueva
en cada rincón,
en cada centímetro,
en cada beso,
en cada roce,
en cada confesión al oído.
La vida era tierna
como un paraíso,
era lo que tendría que ser siempre,
la fusión de todo.
© Juan Andrés Silvente López
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Autor:
Juañaco (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de marzo de 2026 a las 06:39
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 24
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, alicia perez hernandez, Sergio Alejandro Cortéz, El Hombre de la Rosa, **~EMYZAG~**, Mª Pilar Luna Calvo, El desalmado

Offline)
Comentarios2
Cada noche durante el ritual
palpaba todo su cuerpo,
de arriba abajo.. 😎 👏👏
👌🏼 Un 🫂.
Tú bella pluma borda y plasma sobre el papel tus hermosas letras estimado Juañaco
Recibe un afectuoso saludos de Críspulo
El Hombre de la Rosa
Gracias amigo, siempre tan atento.
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