DONDE NO MIENTES
La Meche y Wcelogan
Camina despacio.
No por virtud.
Aprendiste:
correr es huir disfrazado.
Cruza el ruido
como quien salva una urbe en llamas:
sin fiarte de los gritos,
sin morder promesas rancias.
Escucha.
No todo silencio es paz.
Algunos te borran.
La alcoba
donde extraviaste tu nombre
sin volver por él.
Respira —
no como el meditador en éxtasis,
sino como el náufrago
que se dice una verdad.
No te compares.
Las vidas ajenas: postales sin reverso.
Nadie ostenta
las fisuras que torcieron su sonrisa.
Cada quien carga su invierno —
algunos lo llaman primavera.
El tiempo no cura: reorganiza.
Cambia las heridas de sitio,
las vuelve anécdotas dóciles.
Has perdido cosas.
Personas.
Versiones tuyas
que ya no reconocerías.
Las ausencias no purgan:
amplían el eco.
Sé amable contigo,
pero no te inventes inocente.
También mentiste.
También callaste
cuando fingir bondad
era más fácil que justicia.
Y aun así
sigues aquí.
No por hado ni grandeza,
sino por insistencia.
Eres polvo con memoria:
una casualidad
que aprendió a nombrarse
en el torbellino del caos.
Con los árboles compartes
la obstinación de existir
sin motivo.
Cuando el mapa falle —fallará—
no persigas senderos nítidos.
El camino no se descifra: se habita.
Mantén tregua con tu alma,
si puedes.
Y si no,
al menos no le declares guerra
cada vez que te defrauda.
La vida no es sabia.
Persiste.
Y en su persistir
mezcla belleza y absurdo,
ternura y saña,
instantes tan puros
que redimen lo demás.
El mundo no es bello.
Pero a ratos —
sin anunciarse—
deja escapar belleza
como un fallo radiante.
Y basta.
(casi nunca basta)
Y si el silencio regresa…
que sea el único lugar
donde no necesites
mentirte.
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Autor:
Wii (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de marzo de 2026 a las 00:01
- CategorÃa: Reflexión
- Lecturas: 2

Offline)
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