El ruido plomizo taladra el ambiente.
Paredes de nácar y blanca la luz.
La sangre rezuma del aire de nieve
que muere flotando con brazos en cruz.
El llanto es amargo... la pena tan breve.
Dolió como duelen los besos del sol.
La luna sonríe y un cántico leve
deshoja la carne de un cruel corazón.
Es tal sentimiento que embarga mi ser:
que muero primero y lloro después.
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Autor:
Nath. (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 24 de marzo de 2026 a las 19:42
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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