La vida que nadie vio. (Cuento)

Arguedas… Vinke

Aquel gato sin dueño ni casa murió con hambre, nunca nadie supo su comida favorita, ni siquiera el mismo gato lo sabía, ya que en los basureros las sobras tenían un sabor peculiar, no parecía como las croquetas de los comerciales que solía ver en pantallas ajenas.

 

Aquel gato, sin nombre ni edad, murió sin saber lo que era ser amado, temía acercarse por alguna represalia o palabra que no encontraba grata.

No conoció aquellos gestos que hacía levantar la cola de otros gatos con alegría.

 

Aquel gato murió, con mucho amor por dar; aún sin haberlo conocido.

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.