Arguedas… Vinke

La vida que nadie vio. (Cuento)

Aquel gato sin dueño ni casa murió con hambre, nunca nadie supo su comida favorita, ni siquiera el mismo gato lo sabía, ya que en los basureros las sobras tenían un sabor peculiar, no parecía como las croquetas de los comerciales que solía ver en pantallas ajenas.

 

Aquel gato, sin nombre ni edad, murió sin saber lo que era ser amado, temía acercarse por alguna represalia o palabra que no encontraba grata.

No conoció aquellos gestos que hacía levantar la cola de otros gatos con alegría.

 

Aquel gato murió, con mucho amor por dar; aún sin haberlo conocido.