Virgen María

Juan Iscar

En tu original e inédita hermosura

veo clara la imagen del Dios viviente.

Jesús, Dios y Señor, habla claramente

en tu exquisita humildad y tu ternura.

 

La incrédula razón con su fe en la ciencia

y su método de ensayo y su destreza

no es el medio para ver en la pobreza

de tu espíritu el valor de la existencia.

 

¿Quién resiste la razón de tu belleza?.

¿Quién sino la Sabiduría amorosa

pudo hacerte con la luz de tal pureza?.

 

Te abandonaste en Dios, dejación gozosa

confiada y en tu nada tuvo la certeza

del sí que brilló en la Virgen, madre y esposa.

Comentarios +

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Tu estrofa versada se mece en la magna gloria de la poesia
    Saludos españoles de Críspulo
    El Hombre de la Rosa

    • Juan Iscar

      Excesivo Críspulo, gracias por tu colmada cortesía. Un cordial saludo.



    Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.