En tu original e inédita hermosura
veo clara la imagen del Dios viviente.
Jesús, Dios y Señor, habla claramente
en tu exquisita humildad y tu ternura.
La incrédula razón con su fe en la ciencia
y su método de ensayo y su destreza
no es el medio para ver en la pobreza
de tu espíritu el valor de la existencia.
¿Quién resiste la razón de tu belleza?.
¿Quién sino la Sabiduría amorosa
pudo hacerte con la luz de tal pureza?.
Te abandonaste en Dios, dejación gozosa
confiada y en tu nada tuvo la certeza
del sí que brilló en la Virgen, madre y esposa.
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Autor:
Juan Iscar (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 23 de marzo de 2026 a las 12:20
- Categoría: Religioso
- Lecturas: 0
- En colecciones: Atardecer.

Online)
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