Donde hasta el aire te nombra

JuanDumBass



Hoy quisiera aprender

a dejar de buscarte

en el café de las mañanas...

(con mi pulso detenido)

mientras abro ese buzón por ver...

si quizás hoy...

has pasado por delante de mi puerta

y tengo carta para mí.

 

Porque dentro de mi ser

aún habita esa parte de ti...

una luz que insiste en quedarse

como si llevase el mismo sol

tatuado en el envés de mis párpados,

y un incendio ciego

- que se resiste a ser olvido -

siguiera bailando en mi sombra

como el eco de esa luz...

que ya no me pertenece.

 

 

Es el castigo merecido

por haber mirado de frente

al fuego azul de tus palabras...

y ahora el silencio

es un ancla que me arrastra

a ese lugar…

donde hasta el aire te nombra.

 

Te has convertido

en la dueña de este invierno

que me envuelve,

un "Mr. Blue" que danza en mis silencios;

mientras busco en tu destello...

la melodía de un azul infinito

que ya no puedo tocar.

 

 

¡Ay amor!...

que mi noche ya no es negra,

sino violeta y herida...

y hay fantasmas

que ocupan ahora

el lugar donde estaban las sombras

que antes nublaban mi vida.

 

Así te quedas en mí, amor,

cuando siento que te marchas:

como un destello escondido

al final de mi retina,

esa presencia en mi recuerdo

que solo vuelve a brillar cuando,

al volverte a pensar...

cierro los ojos.

 

 

Comentarios +

Comentarios3

  • LOURDES TARRATS

    Amigo Juan.

    Este poema se sostiene en una nostalgia luminosa, casi táctil. La ausencia no aparece como vacío, sino como una presencia invertida: una luz que persiste en la retina incluso después de cerrarse los ojos. Trabajas muy bien esa tensión entre lo que ya no está y lo que insiste en quedarse, convirtiendo la memoria en un territorio donde el color —el azul, el violeta— se vuelve emoción encarnada.
    La imagen del “fuego azul de tus palabras” es especialmente poderosa: sugiere una pasión que no quema hacia afuera, sino hacia adentro, dejando un resplandor que se vuelve castigo y refugio a la vez. También destaca la manera en que el poema convierte gestos cotidianos —abrir el buzón, tomar café— en rituales de espera, como si el mundo entero se hubiera teñido del eco de una despedida.
    El cierre es delicado y certero: esa idea de que la figura amada solo vuelve a brillar cuando se la piensa, cuando se cierran los ojos, convierte la memoria en un acto voluntario y doloroso, pero también íntimo y casi sagrado. Es un poema que no busca olvidar: busca comprender cómo se habita una ausencia que todavía tiene luz.

    Gracias por compartir.
    Saludos cordiales,

    Poetas somos…

    • JuanDumBass

      Querida amiga Lourdes,

      Muchísimas gracias a ti, por pasarte por aquí y sobre todo por dejar tu maravilloso y generoso análisis, hoy quería expresar en códigos de colores algunos sentimientos a raíz de la canción que escuchaba en ese momento.. \"Mr. Blue\"...

      Recibe un abrazo, con cariño, de mi parte.

      Juan

    • El Hombre de la Rosa

      Tu estrofa versada se mece en la magna gloria de la poesia estimado Juan
      Saludos españoles de Críspulo
      El Hombre de la Rosa

      • JuanDumBass

        Muchísimas gracias amigo Críspulo
        Un saludo
        Juan

      • LOURDES TARRATS

        Estimado Juan,
        gracias por compartir tus versos.

        Poetas somos...

        • JuanDumBass

          Estimada Lourdes,

          Gracias a ti no solo aprendo cada día con tus poemas, también con tus comentarios.

          Gracias por todo

          Juan

          • LOURDES TARRATS

            Poetas somos...



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