Del adiós, ¿qué habrá de quedarme,
sino lívida sombra olvidada
en los hondos cauces del sueño?
Inerte, al roce postrimero me convocan
los álamos deshojados de la tierra,
tácitos custodios de lo pétreo.
¿Qué habré de lamentar, si en la noche
fecundan sus densas tinieblas,
y de la pesada, extensa vida
—argéntea y fugitiva—
apenas rescato fragmentos de sueño?
Dios, ¿qué vestigio persistirá de mí
cuando yo mismo me extinga y muera?
¿Será tan solo un adiós sin dolor,
o el llanto desbordado y sin consuelo?
De la pesadilla, lloraré y lloraré
hasta perderme en la muerte.
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Autor:
Hiroshi Imano (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 23 de marzo de 2026 a las 05:06
- Comentario del autor sobre el poema: (ESTE POEMA FUE PUBLICADO CON LA RESPECTIVA AUTORIZACIÓN DEL AUTOR) El poema, escrito por un buen amigo, expresa el dolor de alguien que se sabe efímero y poco reconocido en vida. Quizás el propio poeta expresa una especie de meditación oscura sobre la persistencia o la ausencia del ser tras la disolución, es decir, la muerte y lo que quedará de él tras ella. Mi amigo no es de muchas palabras, pero aqui, con su juventud, expresa una madurez impresionante. Espero que disfruten su lectura y no tengan en cuenta el cómo se escribió, porque su estilo es enrevesado precisamente para expresar realidad y no ornamentación. Gracias y saludos.
- Categoría: Triste
- Lecturas: 1

Offline)
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