DESEO EN TREGUA-633⭐

corazónbardo

DESEO EN TREGUA

 

Dormíamos en la misma cama,

pero en mundos distintos,

dos cuerpos en guerra fría,

dos silencios infinitos.

 

La noche caía despacio,

pesada, casi sin voz,

y entre sábanas tensas

no cabía el “nosotros dos”.

 

Tu espalda era frontera,

la mía, un muro sin paz,

y aunque el orgullo gritaba,

la piel susurraba más.

 

No hablábamos… pero el aire

ardía en cada rincón,

porque el enojo se mezcla

con fuego en el corazón.

 

Yo fingía estar dormido,

tú respirabas igual,

pero el pulso nos delataba

con un ritmo desigual.

 

Y en esa guerra callada,

sin tregua, sin condición,

el deseo —terco y vivo—

rompía toda razón.

 

Tu mano rozó la mía

“sin querer”… o queriendo,

y en ese leve contacto

todo empezó ardiendo.

 

Ya no importaban las culpas,

ni quién tenía la verdad,

cuando el cuerpo reclama

no existe autoridad.

 

Giraste… rompí la distancia,

y el frío se hizo calor,

porque hasta en medio del enojo

también respira el amor.

 

Nos encontramos sin hablar,

como quien vuelve a empezar,

porque hay lenguajes del alma

que no saben pelear.

 

Y así, entre orgullo y deseo,

la noche nos dio una lección:

que a veces el amor discute…

pero el cuerpo pide unión.

 

© Corazón Bardo

Ver métrica de este poema
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Tu estrofa versada se mece en la magna gloria de la poesia estimado Corazón Bardo
    Saludos españoles de Críspulo
    El Hombre de la Rosa



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.