Camina entre la gente
como si nadie pudiera verlo,
y yo lo veo más de lo que debería.
Hay algo en su silencio
que me llama con suavidad,
como si su forma de estar solo
conociera la mía.
Cuando pasa cerca,
mi corazón se desordena,
no corre: tiembla.
Y yo bajo la mirada,
como si en sus pasos
hubiera una verdad que me da miedo tocar.
No lo sueño en grande,
lo sueño en pequeño:
en un cruce de miradas,
en el instante en que el mundo
parece detenerse solo para él.
Él no sabe que habita
en un rincón de mi día,
donde guardo las cosas que no digo
pero que me sostienen.
Y aunque nunca me acerque,
aunque su distancia sea su casa,
yo lo quiero así,
como se quiere a lo imposible:
sin pedirle nada,
solo agradeciendo que exista.
-
Autor:
Majo Quin (
Online) - Publicado: 21 de marzo de 2026 a las 16:49
- Comentario del autor sobre el poema: No puedo dibujar otro rostro que no sea suyo. No puedo escuchar música sin pensar en él. No puedo escribir sin que sus gafas formen las palabras en la página. Espero y mi amor tan eterno encuentre consuelo en solo escribir y verlo de lejos.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.